¿Cuántas veces has dudado al seleccionar un asiento en tu próximo vuelo en avión? Puede que la ventanilla haya sido un factor de decisión, sobre todo para tener una mejor vista de acuerdo a si planeas tomar fotografías o vídeos del exterior. Quizá prefieres pasillo para obtener una salida accesible al sanitario o, en su defecto, solo pides que no te toque el asiento en medio de dos personas para no sentir incomodidad. Algunos usuarios son más quisquillosos y prefieren lo más adelante posible para tener comodidad y rapidez al momento de desembarcar.
Si ponemos de antemano la seguridad al momento de elegir el asiento, la cosa cambia radicalmente. Ya no tiene que ver la comodidad ni un asunto de preferencia. ¿Qué pasa si una colisión ocurre de manera frontal o si sucede una salida de pista? Por fortuna, no hay un solo asiento más seguro que otro; todos los pasajeros de un avión tienen el riesgo de que algo suceda durante un vuelo o en el intento de despegue o aterrizaje. ¿Qué dicen las estadísticas?
¿Cuál es el asiento más seguro de un avión?
Datos de la Junta Nacional de Seguridad de Transporte, citando a Statista y a una conclusión de Popular Mechanics, indican que la parte trasera de la cabina ofrece una de las mayores tasas de supervivencia. De 20 accidentes investigados, hubo víctimas mortales y sobrevivientes; quienes viajaron en la parte trasera tenían un 69% de probabilidad de sobrevivir; en cambio, los que iban en clase ejecutiva o de negocios, con un 49%. El análisis se llevó a cabo respecto a los accidentes comerciales ocurridos en Estados Unidos entre los años 1971 y 2007. El 56% lo resumió más seguro en la zona de las alas; esto se debe a la flexibilidad que permite absorber las cargas de aire irregular.

Otra estadística limitada a 17 accidentes mayormente conocidos indicó la mortalidad en el 32% en el último tramo del avión, el 38% adelante y 39% en la parte media. Si se basa en una previsión de turbulencias, puede ser una situación distinta, pero está lejos de lo que ocurre en una colisión u otro tipo de accidente. Si nos vamos por la opinión de la física, la parte posterior tendrá mucha más ventaja. El impacto se centra en la fuerza inicial adelante; en algunos otros sucesos, la parte trasera es la que puede desprenderse, si existe fuego, las alas y las puertas de salida de emergencia son las que quedan más expuestas; todo depende de lo que lo origine.
Este lugar podría ser el mejor, pero no está libre de riesgos
Un estudio más reciente expuesto por CNN y a cargo del investigador Ed Galea, especializado en evacuaciones, ha analizado más de 100 siniestros y registrado el testimonio de 2.000 sobrevivientes. Lo interesante es que se ha encontrado una ventaja respecto a la elección de asientos. Una ventaja de cinco hileras o menos de distancia de una puerta utilizable. En ese tramo del avión, el pasillo es lo que ofrece una salida un poco más rápida. También puede existir el escenario donde la puerta más cercana quede inutilizada. Lo mejor es hacer un conteo de cuántas hileras hay entre dos puertas y fijarse en un sentido cercano a un hipotético recorrido.

Algo que debes tomar en cuenta es que parte de las pruebas para garantizar la certificación y seguridad es que puedan evacuarse en 90 segundos, aunque en una emergencia verdadera pueden existir muchos factores. Es por eso que siempre te indican que debes dejar todo tu equipaje en la aeronave en caso de emergencia. También es cuestión de tener todo en su sitio, evitar sacar objetos de los compartimentos superiores, tener el cinturón abrochado, entre otras cosas. Lo mejor es estar atento en caso de cualquier eventualidad, analizar la situación: ver por dónde es factible salir, reaccionar lo más pronto, no entorpecer a otros pasajeros y hacer caso a las indicaciones de las y los asistentes de vuelo. La próxima vez que vueles, puedes hacer un ejercicio respecto a tu asiento elegido. ¿Cuánto tiempo tardarías en evacuar considerando a los pasajeros que van cerca de ti? En un siguiente vuelo, escoge tu asiento basado en las recomendaciones establecidas por el experto Ed Galea. ¿Hubo alguna variación?