Es uno de los días más tristes de la historia de la NASA. De una forma similar a lo que nos narra la intrahistoria de la muerte del rover Perseverance en Marte, todo parece indicar que la sonda MAVEN ha seguido el mismo camino, solo que en lugar de hacerlo bajo el árido suelo de la superficie marciana, lo ha hecho en sus cielos.
A diferencia del rover Perseverance, que dejó de funcionar debido a los fuertes vientos huracanados del planeta carmesí; la sonda MAVEN ha debido de perder su operatividad a consecuencia de una colisión o del mal funcionamiento de uno de sus componentes. Sin embargo, es físicamente imposible saber qué ha sucedido, ya que los últimos datos de telemetría de la nave espacial enviada por la NASA indicaban que todo estaba en orden.
La muerte de la sonda MAVEN en Marte
La sonda MAVEN de la NASA fue enviada a Marte el día 18 de noviembre de 2013 y entró en la órbita marciana un año más tarde, el día 22 de septiembre de 2014. Su misión era de vital importancia para conocer el desértico planeta rojo. Fue la primera sonda de la NASA destinada a estudiar la atmósfera y su evolución. Los datos que enviaba a la Tierra resultaron de gran ayuda para comprender por qué Marte había perdido gran parte de su atmósfera. Además, el satélite también ha proporcionado información muy valiosa sobre la protección ante la radiación en futuras misiones espaciales.
Ahora, después de 11 años orbitando el planeta rojo, la sonda ha dejado de enviar datos a la Tierra.
No obstante, por el momento todavía no podemos decir que la sonda deje de estar operativa o funcional. Pero sí ha perdido su señal de comunicación, quizá debido a la pérdida de algún componente como sus antenas, sus transmisores u otros de sus dispositivos electrónicos, probablemente a causa de la radiación.
En otras palabras, aunque haya perdido la señal con la Tierra, MAVEN podría seguir orbitando alrededor de Marte durante muchos años más.

La NASA registró una anomalía en las transmisiones en diciembre de 2025. La sonda envió su última señal el día 6 de diciembre, cuando experimentó una extraña pérdida de señal después de pasar por detrás de Marte.
La telemetría del satélite mostraba que todos los subsistemas estaban funcionando con total normalidad. Pero lo más extraño y misterioso de todo esto es que un análisis de señales de radio registradas en la telemetría de la sonda indicaba que estaba en modo seguro y "rotando a una velocidad inusualmente alta" cuando salió por detrás de Marte. Así que, en principio, tampoco se podría descartar la teoría de una colisión, aunque las posibilidades son extremadamente remotas. Lo que sí es seguro es que no se trata únicamente de una pérdida de la señal de comunicación, sino que debe tener otros fallos en su sistema.