Los robots humanoides comienzan a ser tendencia como parte del desarrollo de la IA. Algunas startups están cerrando rondas de financiación grandes que les han ayudado a obtener una valoración increíble de miles de millones de euros cuando aún están en una fase de desarrollo. Existe una compañía que está enfocándose en hacer diferentes las cosas.
Se trata de Agility Robotics, una empresa que inició cobijada por la Universidad Estatal de Oregón y que planea dar un salto gigante hacia la bolsa. No será un movimiento en solitario, ya que planea fusionarse con una empresa de adquisición de propósito general, en este caso Churchill Capital Corp IX. La valoración actual es de 2.500 millones de dólares con la expectativa de poder recaudar unos 620 millones. Se convertirá en la primera empresa de robótica enfocada en humanoides en cotizar en el mercado público. La que está a cargo del proyecto, experimentada en el tema y conocida por ser exejecutiva de Microsoft, Peggy Johnson, se pronunció sobre el futuro de los robots.
Los robots humanoides son una gran promesa de la tecnología, pero hay que irse con cuidado
La salida a bolsa es una gran oportunidad que tiene la compañía para ser caracterizada por ser de las primeras, pero no solo será eso, sino la mentalidad que hay detrás del movimiento. Johnson indica que es necesario centrarse en el trabajo, cumplirles a los clientes y avanzar paso a paso y robot a robot. Sus inicios han sido aceptables después de la fusión. Ya son más de 300 millones de dólares en ingresos reservados bajo un modelo de suscripción. Sus clientes son del nivel de Amazon y Toyota.
El robot insignia de la marca se llama Digit; es un robot bípedo que mide como si fuera un humano promedio 1,75 metros de altura y 73 kilogramos de peso. Fue pensado para el trabajo en almacenes para mover cajas. El enfoque de este robot está en sus piernas; se doblan hacia atrás como si fuera un ave y le permiten agacharse, además de alcanzar estantes altos sin impactar en los pasillos estrechos. Sus manos pueden tomar contenedores de plástico de manera estable.
Su funcionamiento es posible gracias a los modelos de lenguaje como Claude o Gemini; puede traducir instrucciones verbales en acciones físicas. Lo que importa verdaderamente es la IA física, que es la capacidad de mantenerse en equilibrio, además de caminar y reaccionar en el mundo real. Es una habilidad que se gana con los años y lo ha demostrado una década de recopilación de datos de funcionamiento estando en el entorno real de trabajo. Peggy Johnson concluye que los robots humanoides que se caractericen por ser ayudantes tardarán en llegar una década más. No es algo que sucederá de la noche a la mañana, ni tampoco en un corto o mediano periodo de tiempo.