La IA continúa sólida de momento hacia un crecimiento que parece no tener fin; luce como una fuerza tan poderosa donde ya se están viendo los estragos que está causando. Pensábamos que solo podría afectarnos a nivel humano, pero está elevándose en cuanto a complicaciones de fabricación; los centros de datos van a toda marcha, pero están sacrificando a todos los fabricantes de memorias que a su vez perjudican a los fabricantes de móviles y de otros aparatos.
La automatización es uno de los enemigos silenciosos, pero la realidad es que hay algunas profesiones que están exentas de esto. Las certificaciones y años de aprendizaje juegan a favor de los expertos en redes eléctricas, climatización y conducciones de agua, hasta en la construcción como arquitectos, que si bien es cierto se han apoyado de la IA para algunos diseños, el conocimiento juega muchísimo. Uno de los grandes creyentes de que el trabajo humano es necesario a pesar de tantos avances es el fundador de Nvidia, Jensen Huang. Rescatando la conversación que tuvo en el Foro Económico Mundial de Davos, dejó en claro que no sirve de nada tener dinero y procesadores cuando hacen falta técnicos, terrenos, energía o capacidad para hacer instalaciones a la red.
Es necesaria la experiencia de los profesionales y apoyarla con muchos esfuerzos
La conversación se desarrolló con Larry Fink y Huang describió una expansión como un despliegue masivo de infraestructuras en la historia de la humanidad. Habla de varios centros de datos, plantas de semiconductores y sistemas energéticos. Muchos de los puestos de los trabajadores que podrían ser parte serían de sueldos elevados sin tener experiencia en informática. Lo resume a todo el mundo y que deberían poder ganarse bien la vida. La inversión sería de hasta siete billones de dólares en un plazo cercano a concluir el 2030. Huang lo tiene claro y sabe que mucha demanda de empleo será en cuanto a electricistas, fontaneros y trabajadores de la construcción.
Las proyecciones indican que todo podría crecer con tal fuerza hasta el 2035 y que el consumo podría estar prácticamente al máximo; para poder sostener todo eso se necesitará de líneas, transformadores, una buena refrigeración y mantenimiento. Los electricistas y técnicos conocedores podrán desempeñar un papel fundamental.
La perspectiva está enfocada en Estados Unidos, pero eso no quita que un trabajo similar no se vea en el futuro en España y en otras regiones donde la IA seguramente estará muy ligada a muchos procesos. Es una cantidad de mano de obra importante la que se tiene contemplada. Son 130.000 electricistas, 240.000 trabajadores de obra y 150.000 supervisores. La proyección indica que podría haber escasez, pero todo dependerá también de las condiciones de las inversiones. Cada empresa estará aportando lo que puede respecto a sus tecnologías; Nvidia está diseñando nuevos sistemas térmicos y Google está trabajando en sus propios chips. Huang deja ver una realidad importante: trabajar en industrias que estén asociadas con la IA y que no acabarán con el empleo normal, sino todo lo contrario, abrirá nuevas oportunidades.
