Cargando...

La erupción del volcán Vesubio en el año 79 d. C. no solo sepultó Pompeya, sino también la vecina ciudad de Herculano. Allí, una vasta biblioteca albergaba más de un millar de rollos de papiro que quedaron carbonizados por el flujo piroclástico. Aunque el desastre destruyó la zona, la tragedia creó un método de conservación único: la biblioteca de la Villa de los Papiros es la única de la antigüedad clásica que ha sobrevivido prácticamente intacta. No obstante, el desenrollado físico de estas reliquias comporta la destrucción irreversible de los soportes.

Durante décadas, la comunidad científica ha intentado leer el contenido de estos manuscritos mediante tomografía computarizada de rayos X (TC). El reto principal radica en que la tinta tradicional, formulada a base de negro de humo o carbón, presenta una densidad idéntica a la del papiro carbonizado, ofreciendo un contraste casi imperceptible en la imagen radiológica.

Identificación de trazas de plomo para generar contraste radiológico

Un estudio publicado en la revista PLOS ONE por Douglas Seiler y un equipo de investigadores de la Universidad de California en Berkeley ofrece una solución basada en la firma química del material. Los científicos recrearon el proceso histórico utilizando papiros y cañas traídos de Egipto, junto con tintas de hollín dopadas con concentraciones precisas de nitrato de plomo.

Tras redactar pasajes en los documentos, los rollos fueron sellados en recipientes anóxicos y sometidos a altas temperaturas dentro de un horno para simular las condiciones térmicas de la erupción:

  1. Absorción de radiación: Los escaneos de rayos X revelaron que el plomo absorbe la radiación hasta 25 veces más que el papiro carbonizado, haciendo que los trazados alfabéticos destaquen intensamente en las reconstrucciones tridimensionales.

  2. Sensibilidad mínima: Concentraciones de tan solo 25 microgramos de plomo por centímetro cuadrado resultaron suficientes para obtener lecturas nítidas sin artefactos de imagen.

Fluorescencia de rayos X (XRF) y sinergia con la inteligencia artificial

El equipo validó además el empleo de escáneres portátiles de fluorescencia de rayos X (XRF). Este método no invasivo permite realizar un cribado previo en las colecciones conservadas en Nápoles, París y Londres, identificando qué rollos contienen tintas metálicas de plomo o cobre antes de enviarlos a instalaciones de radiación sincrotrón. Este avance complementa las herramientas desarrolladas en el marco del Vesuvius Challenge, iniciativa que utiliza algoritmos de desenrollado digital e inteligencia artificial para reconstruir fragmentos filosóficos epicúreos.

La combinación de la firma química de las tintas con el aprendizaje automático acelerará la recuperación del corpus literario y científico del mundo grecorromano. La detección de trazas metálicas mediante rayos X resuelve el cuello de botella técnico de la Villa de los Papiros, abriendo la puerta a la lectura no invasiva de la única biblioteca conservada de la Antigüedad.