Estas tecnologías prometían mucho pero ya no están en los smartphones actuales

El mercado de los smartphones lleva bastante tiempo estancado, con pocas novedades realmente relevantes más allá de pequeñas mejoras en cámaras, pantallas o procesadores. Lo más interesante de los últimos años son los smartphones plegables, un segmento en el que Samsung lleva tiempo liderando con sus Galaxy Z Fold y al que Apple acaba de sumarse con su primera propuesta, el iPhone Duo.

Pero hubo una época en la que esto no era así. Los fabricantes competían por introducir nuevas tecnologías y no tenían miedo de experimentar con ideas que hoy pueden parecernos una auténtica locura. Algunas funcionaron y acabaron convirtiéndose en estándares, mientras que otras desaparecieron sin dejar rastro. Estas son algunas de las más interesantes.

3D Touch

Apple introdujo 3D Touch con el iPhone 6s como una nueva forma de interactuar con la pantalla: dependiendo de la presión ejercida podíamos acceder a funciones adicionales, previsualizar contenidos o abrir menús rápidos. Parecía una evolución importante de la pantalla táctil, pero terminó desapareciendo de los iPhone y fue sustituido por Haptic Touch, basado en pulsaciones prolongadas.

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El 3D Touch desapareció con los iPhone 11

La cámara infrarroja del OnePlus 8 Pro

El OnePlus 8 Pro incorporó una cámara infrarroja que podía hacer algo realmente curioso: bajo determinadas condiciones, su modo Photochrom permitía ver detalles ocultos detrás de algunos materiales oscuros o muy finos. La función generó polémica por sus implicaciones para la privacidad y OnePlus terminó limitándola mediante software, convirtiéndola en uno de esos experimentos que no volvieron a aparecer en sus siguientes teléfonos.

Las pantallas 4K de Sony

Sony llegó a apostar muy fuerte por las pantallas 4K en sus smartphones, empezando con el Xperia Z5 Premium en 2015 y manteniendo esta tecnología en generaciones posteriores. Sobre el papel ofrecían una resolución espectacular, pero el consumo, el precio y la dificultad para apreciar realmente la diferencia en una pantalla pequeña hicieron que la industria terminara priorizando otras mejoras como los 120 Hz, el brillo o la calidad del panel.

Los Moto Mods de Motorola

Los Moto Mods fueron uno de los intentos más interesantes de crear un smartphone modular: mediante accesorios magnéticos podíamos añadir un proyector, una cámara Hasselblad, altavoces o incluso controles para jugar a determinados Moto Z. La idea tenía mucho sentido, pero el catálogo de accesorios era limitado y la estrategia no consiguió suficiente recorrido, por lo que Motorola acabó abandonando este concepto.

Las pantallas curvas de verdad

Antes de que Samsung y otros fabricantes empezaran a utilizar pantallas curvas principalmente como elemento de diseño, hubo teléfonos que llevaron la idea mucho más lejos. El LG G Flex tenía todo el cuerpo curvado y Samsung lanzó en 2013 el Galaxy Round, también con una pantalla realmente curva, pero la tecnología no terminó de convencer y acabó siendo sustituida por diseños planos y, posteriormente, por los smartphones plegables.

LG G Flex Samsung Galaxy Round
El LG G Flex y el Samsung Galaxy Round ofrecían pantallas curvas

La trasera autorreparable del LG G Flex

El LG G Flex no solo tenía un diseño curvado, sino también una trasera fabricada con un material capaz de disimular y reparar pequeños arañazos con el tiempo. LG llegó a mejorar esta tecnología en el G Flex 2, pero nunca consiguió convertirla en una característica habitual de los smartphones, que terminaron apostando por materiales más resistentes en lugar de superficies capaces de repararse.

Sistemas modulares

El LG G5 permitía retirar la parte inferior del teléfono para conectar módulos adicionales, como una cámara con controles físicos o un sistema de audio Hi-Fi, además de ofrecer una batería extraíble. Era una propuesta muy diferente a lo que encontramos actualmente, pero los módulos eran específicos para ese modelo y la idea no consiguió suficiente apoyo, por lo que LG terminó abandonándola.

Las cámaras 3D

Durante unos años, varios fabricantes pensaron que la fotografía 3D sería la próxima gran revolución de los smartphones. El HTC Evo 3D y el LG Optimus 3D, por ejemplo, utilizaban dos cámaras para capturar fotografías y vídeos tridimensionales, pero la experiencia dependía demasiado de unas pantallas 3D que nunca llegaron a convertirse en un estándar y la tecnología terminó desapareciendo.

Las cámaras selfie retráctiles

Las cámaras frontales retráctiles fueron una de las soluciones más ingeniosas para conseguir móviles con pantallas sin notch. Fabricantes como OPPO, Vivo, Xiaomi y OnePlus escondían la cámara dentro del propio teléfono y la hacían aparecer cuando queríamos hacernos un selfie, pero las piezas móviles añadían complejidad y posibles puntos de fallo justo cuando la industria empezó a buscar alternativas como las cámaras bajo la pantalla.

xiaomi camara retractil
Este tipo de tecnología mostraba un frontal completamente limpio

Los teclados físicos deslizables

Antes de que las pantallas táctiles dominaran por completo los smartphones, algunos modelos combinaban ambas tecnologías con un teclado físico que aparecía al deslizar el teléfono. El Motorola Droid, el Nokia N97, el Sony Ericsson Xperia X1 y numerosos modelos de BlackBerry demostraron que era posible tener una pantalla grande y seguir disfrutando de teclas físicas para escribir, pero los teclados virtuales mejoraron y los fabricantes empezaron a priorizar diseños más finos, haciendo que esta idea prácticamente desapareciera.