Desde hace años el iPhone cuenta con un pequeño componente llamado Taptic Engine. Este pequeño motor se encarga de generar las respuestas hápticas del teléfono, esas pequeñas vibraciones y pulsaciones que sentimos al interactuar con la pantalla, pulsar un botón o recibir determinadas notificaciones. A diferencia de los motores de vibración tradicionales, el Taptic Engine puede generar vibraciones mucho más rápidas y precisas.
El Taptic Engine llegó al iPhone por primera vez con el iPhone 6s, presentado en 2015, justo un año después de estrenarse en el Apple Watch. Desde entonces todos los iPhone y Apple Watch han contado con uno, aunque Apple ha ido evolucionando su diseño y funcionamiento con el paso de los años. Sin embargo, esta tecnología habría infringido patentes de la empresa Taction Technology y un jurado ha puesto una millonaria multa a Apple por saltárselas.
Apple se enfrenta a una multa millonaria: 5.700 millones de dólares
Las dos patentes que están en el centro del caso son la 10.659.885 y la 10.820.117, propiedad de Taction Technology. Ambas están relacionadas con sistemas capaces de generar vibraciones que se transmiten directamente a la piel, pero van más allá de la idea genérica de hacer vibrar un dispositivo: describen un sistema electromagnético con una masa móvil, imanes y bobinas, diseñado para producir un movimiento controlado y preciso.

En términos sencillos, la tecnología de Taction busca conseguir que una vibración generada dentro del dispositivo se convierta en una sensación física precisa para la persona que lo está tocando. Taction considera que esta tecnología está presente en el Taptic Engine de Apple y sostiene que la compañía se ha aprovechado de su innovación.
Sin embargo, Apple no está de acuerdo y asegura que su tecnología es diferente a la de Taction. De hecho, en un comunicado, la propia compañía asegura que las "pruebas realizadas por Taction con los productos de Apple" lo confirman.
El Taptic Engine de Apple es fundamentalmente diferente de la tecnología de Taction, algo que las propias pruebas realizadas por Taction con los productos de Apple confirmaron durante el juicio. Apple no utiliza la tecnología de Taction y presentaremos una apelación
El veredicto supone un importante revés económico para Apple, pero el caso todavía no está cerrado. Desde Taction, en cambio, celebran el fallo como una reivindicación de sus derechos de patente. Su abogado principal destacó que la compañía tuvo que esperar cinco años y medio para que el caso llegara finalmente a juicio, por lo que considera que la decisión del jurado pone fin a una larga batalla para defender su tecnología.