La información que proviene de la cadena de suministro de Apple por parte de Digital Chat Station, en esta ocasión, es sorprendente. Los de Cupertino golpean la puerta de Samsung una vez más para solicitar la producción de pantallas OLED con un formato microcurvado que se distingue por ser más brillante y delgado que otros paneles existentes.
Este pedido sería exclusivamente para el iPhone del 20 aniversario, que se ha venido rumoreando desde hace algunos años. A pesar de todo lo que se ha dicho, Apple tendría claro un rediseño importante para olvidarlos de los biseles y que podría curvarse en los cuatro bordes de dicho dispositivo.
El iPhone del 20 aniversario tendrá una pantalla única, una revolución desde el iPhone X
Es difícil olvidar lo que en su momento significó el iPhone X; muchos usuarios se sorprendieron de que Apple por fin se deshiciera de los marcos y de Touch ID, algo que se pensaba duraría mucho más. Samsung fabricaría un diseño de panel cuádruple curvado con una profundidad uniforme, de tal forma que se distinguirá por estas microcurvas. No será como otros móviles que tienen bordes extremadamente curvados; es algo más sutil.
Esto puede ser para ganar ergonomía en la mano y tener mejores gestos de deslizamiento desde el borde de la pantalla. Desde hace muchas generaciones es posible deslizar hacia un lado para poder desplazarte. Apple quisiera evidenciarlo físicamente y sin tener distorsión de contenido por estos bordes.
La pantalla encargada por Apple a Samsung sería muy diferente de las ya existentes. Se pidió que la pantalla no tenga polarizador, es decir, esta capa que se distingue por ser un filtro. Había indicios de que esto podría ser así; un informe pasado indicaba que Apple estaba interesada por la tecnología COE (Color Filter on Encapsulation) para lograr más brillo en un panel más delgado. Se elimina la película polarizadora y se aplica el filtro de color directo sobre la capa de encapsulación.

Aún no hay noticias sobre el Face ID debajo de la pantalla
La pantalla pretende ser toda una revolución después de muchos años de que el OLED llegó al iPhone. Una pantalla más brillosa sin generar un sacrificio y exceso de consumo en la energía. Aunque los reflejos son difíciles de controlar sin la película polarizadora, los de Cupertino han trabajado en un revestimiento antirreflectante que sería el compañero ideal de la nueva pantalla.
Apple sigue trabajando en nuevas tecnologías para ofrecer una pantalla revolucionaria; se habla de una capa de difusión de luz en forma de cráter para ofrecer un brillo uniforme a lo largo y ancho de todo el móvil. Sin embargo, el Face ID es una asignatura pendiente debido a que Apple podría no tenerlo listo debajo de la pantalla para el 2027. Algunos filtradores creen que todo saldrá bien; nadie puede asegurarlo fielmente.
Estamos a buen ritmo de noticias para ser escépticos con cualquier información respecto a este modelo que pretende ser uno de los mejores iPhone en la historia; 20 años después del iPhone original, debe ser un acontecimiento histórico y único.