Si bien no se puede comprar en cantidad el número de armas y dispositivos rusos, también es cierto que el ejército ucraniano tiene grandes herramientas para acabar con la armada rusa.
Seguro que ya has leído en el pasado el poder de la armada ucraniana, pero parece que ha encontrado en los carros de combate ruso, uno de sus objetivos más sencillo.
¿Por qué resulta tan fácil acabar con vehículos rusos?
El ejército ucraniano dispone de un gran número de misiles antiataques que han sido donados por parte de España y otros países, lo que hace muy sencillo que los comandados por Volodímir Zelenski puedan destruir todo tipo de vehículos de combate.
Rusia quiso vender la idea de que el tanque T-90M prometía acabar las filas de la artillería ucraniana, pero tan sólo en cuestión de días se ha dado a conocer que los blindados rusos no han sido problema para la armada.
Según analistas de guerra, los rusos apenas disponen de 100 unidades de servicio por lo que parece que más allá de superar en número a Ucrania no han logrado imponerse.
El T-90M, poco moderno para el conflicto armado
Este tanque es un diseño que se desarrolló a finales de los años 80 (cuando aún se conocía como la era soviética). Aunque en esa década los T-80 y los T-72 eran buenos, ahora no tienen la misma reputación que antes.
Aunque esta era una de las grandes apuestas del Kremlin, la realidad es que no ha logrado cubrir las expectativas planteadas. El T-90m cuenta con blindaje reactivo explosivo, dispone de un cañón 2A46M-4 (tiene precisión de hasta el 20%). Tiene espacio para 43 munición y 22 almacenadas en el sistema de recarga.
Su principal problema, es que es fácil de reconocer ante misiles y equipos de última tecnología, lo que los convierte en mucho más “visible” que otros equipos en particular.
Rusia puede presumir en este momento de ser un país que ha iniciado un conflicto armado, pero si no fuera por su poder nuclear; no representaría una verdadera amenaza.
