Parece mentira, ¿verdad? Pensar en un agujero negro capaz de desvanecer todo lo que capte su campo de gravedad y lo envíe a la nada cósmica. Lo devoran todo: desde polvo estelar hasta planetas que se acerquen lo suficiente a su horizonte de eventos. Pero, aunque parezca mentira, las evidencias están ahí. De hecho, en 2019 logramos capturar la primera fotografía real de un agujero negro a través de la red global de telescopios Event Horizon.
Rizando el rizo, el Universo es capaz de hacer que dos agujeros negros se fusionen, liberando una señal gravitacional de enorme intensidad. Recientemente, pudimos observar el inminente choque de dos agujeros negros supermasivos en la galaxia Mrk 501, a unos 500 millones de años luz de la Tierra. Pues bien, ahora un equipo de científicos ha descubierto un "mundo perdido" de agujeros negros en plena colisión que revelaría nuevas formas en las que estos vacíos del abismo se fusionan.
Un mundo perdido de agujeros negros en plena fusión
Científicos del Instituto de Investigación Gravitacional (vía Space.com) se han encontrado con un preciado tesoro oculto en la profundidad del oscuro espacio. Utilizando ondas gravitacionales, los astrónomos han encontrado todo un mundo perdido de agujeros negros fusionándose. Una fábrica del caos en el espacio y el tiempo.
Esta unión de vórtices del vacío revelada en el Catálogo-5.0 de Ondas Gravitacionales Transitorias (GWTC-5), que se publicó el día 26 de mayo, podría cambiar por completo la forma en la que comprendemos el espacio y, concretamente, las colisiones de estas peligrosas bestias devoradoras de estrellas.
La famosa red de detectores de ondas gravitacionales LIGO, Virgo y KAGRA ha encontrado un total de 161 nuevas ondas gravitacionales. Pero no se trata de 161 agujeros negros en colisión, sino de eventos de colisión detectados.
Daniel Williams, investigador del Instituto de Investigación Gravitacional, hablaba maravillas sobre el hallazgo:
Esta importante actualización amplia y profundiza nuestro conocimiento del Universo, dando más visiones de sus objetos más esquivos: los agujeros negros en colisión
Los resultados encontrados por los sistemas de detección de ondas gravitacionales sugieren una revolución sin precedentes en el campo de la astronomía. Se trata de un descubrimiento que cambia por completo las reglas del juego. Es un tesoro oculto que revela mucho más que vidas individuales en la inmensidad del espacio, nos muestra la estructura de todo un mundo perdido.
¿Qué son las ondas gravitacionales y cómo se detectan?
La teoría de la relatividad general de Albert Einstein sugiere que los objetos con masa crean una curvatura en el espacio-tiempo. Al deformarse, el Universo genera un campo gravitacional. Por ende, gracias a ello la comunidad científica puede buscar señales gravitacionales a través de las ondas que generan sus vibraciones para encontrar eventos asociados a grandes objetos astronómicos a grandes distancias del planeta Tierra, como lo son los agujeros negros.
Es por esta razón por la que la comunidad astrónoma diseñó una red de detectores de ondas gravitacionales como los sistemas LIGO, Virgo y KAGRA; que son, como se dice, "nuestros oídos del universo". No buscan luz, como hacen telescopios como el James Webb o el Hubble, sino que buscan ondas gravitacionales para encontrar eventos cósmicos.
Las ondas gravitacionales son como vibraciones del espacio que nacen de eventos como las colisiones de los agujeros negros de las que hablábamos previamente. El sistema de detectores LIGO, Virgo y KAGRA está dispuesto en forma de "L" y utiliza láseres extremadamente precisos para "escuchar" estas señales. Cuando un detector encuentra una onda gravitacional, consulta con el resto de la red de detectores para confirmar su existencia.
