La cosmología ha tenido un supuesto que siempre se debatió, el universo uniforme en todo su esplendor. Sin embargo, una nueva investigación lo descarta por completo debido a una discrepancia, el dipolo cósmico. Indica que la distribución de galaxias y cuásares distantes no coincide con los patrones observados en el resplandor del Big Bang. El modelo cosmológico tal y como se conoce se basa en que es isotrópico, que significa el mismo aspecto en todas las direcciones.
Es un desafío serio para la descripción aceptada del universo. Todo comienza con la radiación cósmica de fondo de microondas, como se le conoce a la radiación del Big Bang. Es uniforme en todo el cielo de una parte en cien mil. Tal y como señalan en The Conversation, por eso los cosmólogos están confiados en modelar el universo cuando se describe utilizando el espacio-tiempo de máxima simetría. La situación es que son varias anomalías importantes.
La forma del universo podría ser distinta a como se pensaba
Una de estas anomalías es la tensión de Hubble, descubierta por el científico Edwin Hubble en 1929 sobre el universo en expansión. Fue hasta el nuevo milenio cuando surgieron conjuntos de datos que lo debatían, en un inicio por el telescopio espacial Hubble y del satélite Gaia. Las mediciones de la tasa de expansión del universo inicialmente no coincidían con las mediciones del universo cercano.
Respecto a la anomalía del dipolo cósmico, no ha recibido suficiente atención, pero lo que esconde es que es muy importante para la comprensión del cosmos. Esto se debe a la comprobación de que la radiación cósmica de fondo de microondas es simétrica a gran escala; con ello se han podido detectar las variaciones en la radiación del Big Bang. La más significativa es la anisotropía dipolar de la radiación cósmica de fondo, la mayor diferencia de temperatura hablando sobre la radiación.
Por otro lado, en los ochenta, dos científicos plantearon la pregunta de una variación similar (anisotropía dipolar) en la distribución celeste de fuentes astronómicas distantes. Con lo que, la suposición de FLRW (la visión simétrica del universo), la variación en las fuentes astronómicas distantes debería estar determinada por la observada en la radiación cósmica de fondo de microondas. Todo esto se conoce como la prueba de Ellis-Baldwin en honor a ellos. Se concluye que el universo no supera esta prueba; la variación en la materia no coincide con la del fondo cósmico de microondas.
Es por eso que la anomalía del dipolo cósmico es un desafío importante, aunque la comunidad científica la haya ignorado. Eso se debe a que no existe una solución sencilla para el problema; se requiere volver al punto de partida. Por lo que los científicos interesados estarán esperando con ansias los datos de nuevos satélites y telescopios para construir un nuevo modelo cosmológico aprovechándose de la IA y su aprendizaje automático.
