La ciencia desmonta uno de los grandes mitos sobre la vitamina C y los resfriados

¿Cuántas veces no has escuchado la frase "la vitamina C puede prevenir los resfriados"? La situación es que esto no viene de unos años para acá, sino que se remonta hasta la época del premio Nobel Linus Pauling. La reputación que trajo desde hace 50 años nos ha alcanzado hasta la actualidad; lo que ya es totalmente una evidencia probada es que no existe algo que prevenga las infecciones en la población al tomarla

Puede acortar o aliviar los síntomas, pero tampoco es positivo estar con ella todo el tiempo. La época de las mañanas invernales es el tiempo donde más abundan los anuncios de productos que invitan a ingerir la vitamina C para no contagiarnos de resfriados y gripe. ¿Pero cómo fue que un premio Nobel sentó el precedente y aún se sigue creyendo hasta nuestros tiempos?

No era médico, fue un químico estudioso, pero publicó un libro en 1970 sobre la vitamina C y los resfriados

Los premios Nobel que obtuvo fueron por una investigación sobre enlaces químicos y el otro por activismo contra las pruebas de armas nucleares, por la contribución a la paz en 1954 y en 1962. Fue hasta 1970 que publicó el libro sobre la vitamina C y los resfriados, el cual provocó un alza en las ventas de vitamina C durante esos años. Tal y como replica el medio The Conversationafirmó que deberíamos consumir entre 1.000 y 2.000 miligramos al día para tener buena salud y para protegernos de un resfriado. El problema es que sus recomendaciones se basaron en un ensayo controlado con placebo realizado en niños; después hizo el análisis de otros cuatro estudios. Se detectaron inconsistencias en los análisis matemáticos y fue muy criticado en su momento

La vitamina C y los mitos sobre el resfriado
La vitamina C y los mitos sobre el resfriado

Aunque sí se demostró que existe un efecto sobre la vitamina C y los resfriados, es algo mínimo. Los investigadores concluyen que solo se notó una reducción del 15% en los síntomas graves del resfriado común respecto a quienes no ingirieron la vitamina. Por lo que el ensayo general de Pauling no es totalmente válido como lo pregonaba. Si se toman más de 1.000 mg al día de vitamina C, aumentas el riesgo de tener efectos adversos como diarrea, náuseas, excreción de oxalato en demasía, lo cual lleva a cálculos renales. 

Especialmente en época de invierno es cuando debemos extremar precauciones, pero no en el consumo de la vitamina. Lo que sucede es que los virus tienen un periodo más largo de conservarse ante el aire seco y la falta de humedad. De igual forma, las personas con las que te rodeas tienen mucho más que ver y es por eso que existe contagio de un resfriado en lugar de que sea culpa del frío. Las partículas que se crean cuando las personas enfermas respiran, tosen o estornudan se evaporan y son más pequeñas, lo que provoca que estén suspendidas más tiempo. Si lo crees prudente, si el frío es cada vez mayor y detectas personas con síntomas, el uso de la mascarilla es algo bueno que nos dejó la covid y que deberías tomar en cuenta, además de alimentarte sanamente.