Ha sido en Pennsylvania y, más en concreto, en la universidad de este estado norteamericano: un chatbot, el GTP-3, ha conseguido aprobar uno de los exámenes finales del MBA (Master Business Administration) que se imparte en la escuela de negocios Joseph Wharton, adscrita a la Universidad de Pensylvania. El dato, por supuesto, dice muy poco de la calidad de un programa al que se accede después de pagar 84.000 euros de matrícula.
Investigación
Para excusarse, los responsables del centro dicen ahora que todo forma parte de una “investigación” y, con ello, emulan a los singulares jefes de sección del también estadounidense CNET, ese particular diario digital que, también en el marco de una investigación, dejó que un sistema de IA redactase nada menos que 70 artículos.
¿De quién fue la idea?
La mente preclara que decidió desarrollar tamaña investigación en la Escuela de Negocios Joseph Wharton ha sido la de Christian Terwiesch, profesor del centro que, un buen día, se levantó preguntándose si el chat GPT 3 superaría el programa MBA que se imparte en el centro donde trabaja. Por lo visto, de momento sólo ha sometido al citado sistema a una de las pruebas finales del máster y, para su sorpresa, comprobó cómo el chat conseguía un B (equivalente a nuestro notable). Terwiesch, después de su hazaña, tuvo gónadas suficientes para decir que el sistema tiene “capacidad notable para aumentar algunas de las habilidades de los empleados en los puestos que ocupan los graduados de MBA”. Joseph Wharton, el industrial siderúrgico que en 1881 fundó la escuela de negocios en la que trabaja Terwiesch lo tendría claro: Christian acabaría de patitas en la calle o, en el mejor de los casos, barriendo suelos en las fundiciones de Bethlehem, y, en su lugar, el GPT 3 podría impartir las clases o, quizá, ni eso: nadie paga 84.000 euros para escuchar a un programa de IA. Sea como fuere, lo cierto es que Wharton, esté donde esté, debe andar contento.
