Astrónomos descubren el planeta más joven conocido hasta la fecha a 450 años luz de la Tierra

Elias 2-24 b tiene menos de un millón de años y todavía está acumulando material de la nube de gas y polvo que rodea a su estrella, lo que permite observar una etapa de formación planetaria prácticamente inédita.

Los astrónomos han confirmado el descubrimiento del planeta más joven conocido hasta la fecha. Un gigante gaseoso con una masa similar a la de Júpiter que se encuentra a unos 450 años luz de la Tierra. Su principal particularidad es que tiene menos de un millón de años y todavía se encuentra en pleno proceso de formación.

El hallazgo ha sido posible gracias al análisis de observaciones realizadas con el Observatorio W. M. Keck, en Hawái. Los investigadores estudiaron imágenes obtenidas en 2018 y 2020 y comprobaron que el objeto se desplazaba de una forma compatible con un planeta que orbita alrededor de su estrella.

Un planeta en sus orígenes

Elias 2-24 b resulta especialmente interesante porque continúa rodeado por el disco de gas y polvo que dio lugar a su sistema planetario. Los investigadores creen que el planeta todavía está acumulando material de este disco mientras crece.

Las observaciones realizadas anteriormente con ALMA ya habían mostrado un gran hueco en el disco que rodea a la estrella. Posteriormente, el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral detectó un débil punto de luz dentro de esa estructura. Las nuevas observaciones han permitido confirmar que se trata de un planeta.

Además, Elias 2-24 b se encuentra aproximadamente a 55 veces la distancia que separa la Tierra del Sol con respecto a su estrella, una distancia mucho mayor que la que existe entre Júpiter y el Sol.

La existencia de este planeta tan joven plantea nuevas preguntas sobre la formación de los gigantes gaseosos. Los modelos actuales sugieren que un planeta con una masa similar a la de Júpiter debería necesitar varios millones de años para formarse.

Sin embargo, Elias 2-24 b parece haber alcanzado ya una masa considerable cuando su sistema tiene menos de un millón de años. Su estudio permitirá a los astrónomos conocer mejor cómo nacen los gigantes gaseosos y cuánto tiempo necesitan para alcanzar su tamaño.

El futuro telescopio espacial Nancy Grace Roman también podría ayudar a encontrar otros mundos jóvenes y permitir comparar sus características con las de Elias 2-24 b.