Apple ha cumplido con su objetivo de conquistar a otros segmentos del mercado con el lanzamiento del MacBook Neo. El dispositivo ha superado sus expectativas, incluso en una época donde este nicho se ha contraído a nivel mundial. En este contexto, la compañía ha tenido que duplicar sus pedidos originales y ahora planea fabricar un total de 10 millones de unidades.
Según una publicación del analista Tim Culpan, esta demanda inesperada ha llegado con la necesidad de replantear estrategias de producción y logística, especialmente en los chips del ordenador. Con el MacBook Neo, Apple se pudo dar el lujo de ofrecer un precio competitivo, debido al chip A18, que es el mismo que usa para otros dispositivos como el iPhone 16.
La demanda del MacBook Neo ha sido una sorpresa para Apple
Ahora, Apple ha tenido que ordenar a TSMC una nueva producción exclusiva de chips A18 Pro para completar las 5 millones de unidades adicionales del MacBook Neo.
Aunque un pedido de componentes no debería suponer un problema para Apple, la urgencia de producir chips nuevos hace que sean más caros que usar los sobrantes del iPhone 16 Pro, con los que se equiparon las primeras unidades del MacBook Neo.
La situación actual sugiere que la empresa absorbería el costo y ganaría menos por cada laptop vendida, pero afectaría a los consumidores con una oferta más limitada. Se especula que Apple podría eliminar el modelo base de 699 euros (256 GB) y dejar como entrada el de 799 euros (512 GB) para compensar los costos con un margen mayor.
Como en toda contingencia, siempre hay algo que perder. Aunque se espera que esta situación sea temporal hasta principios de 2027, cuando probablemente se lance una segunda generación de la MacBook Neo. Esta nueva versión utilizaría los chips "sobrantes" de la serie A19 Pro del iPhone 17, retomando la estrategia de ahorro original.
