Samsung es uno de los fabricantes que ha crecido respecto a la fotografía móvil. Desde hace varias generaciones ha demostrado estar a una altura superior en algunas características. Se ha mantenido, pero los usuarios y fans más leales a la marca surcoreana piden cada vez más y mejores funciones.
Una parte de los usuarios quizá no se sienta tan favorecida al momento de tomar una fotografía. Tomar una fotografía no solo es disparar el botón del obturador; podemos hacer mucho más para conseguir una fotografía aceptable con buena iluminación y que pueda quedar hasta como un futuro fondo de pantalla. Es por eso que te enseñamos tres ajustes que puedes realizar a tu móvil Samsung Galaxy para hacer mejores tomas.
Revisa la exposición de acuerdo a la escena, si es con mucha o poca iluminación
Es muy probable que la mayor parte del tiempo tus fotografías hayan salido un poco o más sobreexpuestas de lo normal. Eso se debe a que la luz de la escena es demasiada para la lente del móvil. Lo mejor es que tú puedes tener el control de esta. Imagina que estás de paseo en el parque y el sol está a tope. Es probable que la fotografía, sin hacer ningún ajuste, pueda salir hasta quemada y sin detalle alguno. Por instinto, lo que hacemos es tocar la pantalla y esperar a que el móvil haga la regulación. Por suerte, existe una mejor forma de regular la exposición directamente, más allá de ver el ajuste de brillo.

- Pulsa el botón de menú, cuatro puntos en la esquina inferior derecha
- Desliza el dedo para ver el icono de los signos + y - en un círculo
- Pulsa en ese botón y tendrás el control de exposición.
Es cuestión de que pruebes qué exposición es la correcta. El valor negativo te negará la luz; el valor positivo la aumenta. En este ejemplo del parque, la mejor opción es disminuirla. Seguramente, en cada escenario que te encuentres será distinto; lo mejor es encontrar un equilibrio de lo que quieres lograr con tus fotos.
Aumenta la resolución; podrías obtener una calidad impresionante
Esto quizá se pueda aprovechar más en los dispositivos premium de Samsung debido a que llegan hasta los 200 megapíxeles. Por defecto, no está configurado al máximo y puede que no estés sacando el máximo provecho a la toma. Lo importante es saber cuándo hacerlo. Al tener una foto de 200 megapíxeles, la foto ocupará mayor espacio, pero obtendrás la mejor calidad.
- Abre la cámara de tu Galaxy y en la esquina superior derecha verás la opción que viene como 12M
- Selecciona esta opción y descubrirás las opciones de 50M y 200M que hacen mención a los 50 y 200 megapíxeles.
- Prueba ambas opciones y elige la que te brinde el mejor resultado
Si las ves a simple vista, te darás cuenta de que podrían ser muy similares. Un factor que yo he comprobado es que, si deseas mayor detalle de una foto, sean objetos, personas, casas o casi cualquier cosa física, entre mayor cantidad de megapíxeles obtendrás mejor detalle cuando haces un acercamiento digital. Los 200 megapíxeles son ideales para exprimir esto; si es lo que deseas hacer, puedes intentar disparar a esta cantidad. De lo contrario, la opción más equilibrada son los 50 megapíxeles.
Tu Galaxy no guarda esta información, por lo que debes configurarla manualmente cada vez, pero es posible predefinir la cantidad de megapíxeles a utilizar. Abre el menú de la cámara y pulsa en los ajustes, selecciona los ajustes para mantener y selecciona el interruptor de Resoluciones de imagen altas. Los 12MP quedarán atrás si es que tienes opciones mayores.

Si no eres fan de los ajustes manuales, esta función te gustará
Si no quieres tocar los ajustes que expusimos anteriormente, existe una forma de que puedas mejorar la toma de fotografías sin hacer muchos toques. Se trata de la Detección de escena de Galaxy, una función que es adecuada para detectar la escena y el entorno al que se enfrenta el móvil.
- En la app de cámara, abre los ajustes
- Pulsa en Optimización inteligente
- Después encontrarás la opción del interruptor en Optimizador de escena
Cuando está activado, existen opciones que van de lo mínimo a lo máximo. En lo primero, significa que el móvil disparará lo más rápido posible con un procesamiento mínimo; esto sirve para escenas cuando necesitas capturar algo muy rápido. En medio tendrás velocidades de captura un poco veloces, pero equilibradas a un disparo del obturador normal. En máximo obtendrás una fidelidad y calidad visual de primera, pero con velocidades de obturación menores. Es cuestión de que pongas a prueba estos ajustes y te puedas quedar con lo que necesitas de acuerdo a tu habilidad fotográfica.