Adif, la empresa que gestiona las vías de tren por donde circulan los trenes de Rodalies de Renfe en Catalunya, emitió ayer un informe en el que aseguraba que la red ferroviaria catalana, salvo en la zona de la línea R4 Sud, en Gelida, está en condiciones seguras y que permitía la circulación. Fue el resultado de las inspecciones que se hicieron con marchas blancas (trenes sin pasajeros) para comprobar si las afectaciones del temporal habían dejado puntos inestables y, por tanto, intentar evitar otro accidente como el de Gelida, que el martes por la tarde acabó con un joven de 28 años, maquinista en prácticas, muerto. Además, esa tarde, también otro tren chocó contra piedras en la zona de Maçanet, en la línea R1.
A pesar de que Adif aseguró este miércoles por la tarde que la situación era segura, hecho que permitió al Govern de Catalunya anunciar que Rodalies reiniciaría el servicio, esta mañana la sorpresa ha saltado cuando los maquinistas, aunque se han presentado en su puesto de trabajo, no han puesto en marcha los trenes, reclamando más seguridad. Renfe y Adif negocian con los maquinistas para restablecer el servicio, pero la situación está encallada y desde los sindicatos aseguran que han perdido la confianza en las dos empresas operadoras y que el acuerdo, que pasa por más mejoras de seguridad, está lejos.
Otro accidente ferroviario
A los maquinistas parece que no les falta razón. Según se ha podido saber ahora, y ha confirmado Adif, una de las locomotoras de la compañía que estaba revisando las vías este miércoles de madrugada sufrió otro incidente, el tercero en pocas horas en nuestro país, aunque, por suerte, sin heridos. Este nuevo siniestro, que por la baja velocidad del convoy no generó afectaciones graves, se registró en Sant Guim de Freixenet, en la línea RL4 entre Lleida y Terrassa, a su paso por la comarca de la Segarra, en una de estas inspecciones que se hicieron este miércoles en toda la red ferroviaria de Catalunya con la intención de confirmar que era segura y que el sistema de Rodalies podía volver a ponerse en marcha. El tren de Adif quedó durante horas enganchado a la vía y fue hacia la tarde cuando pudo ser retirado.
La roca que cayó a la vía es de una zona que, según Adif, ya había generado problemas en otras ocasiones, y que el paso de esta locomotora evitó un accidente grave si se hubiera puesto en circulación la red de trenes de Rodalies sin una revisión. Hacia la tarde, cuando se pudieron revisar todas las vías, Adif comunicó que la situación estaba bajo control y que se podía iniciar el servicio, aunque este jueves los maquinistas mantienen los trenes "secuestrados" hasta que Adif y Renfe den más seguridad a los trabajadores y a los pasajeros.