Un nuevo superyate ha amarrado en el Port de Tarragona, que se ha convertido en uno de los destinos favoritos de los barcos de gran eslora en la costa catalana. En esta ocasión se trata del Man of Steel, un yate de 86 metros de eslora construido por la naviera holandesa Oceanco y que ha amarrado en el Moll de Costa de la ciudad. La marina de Port Tarraco, que próximamente acogerá las instalaciones de la naviera Lürssen, referente en la navegación de lujo, se ha convertido en una instalación que recibe constantemente este tipo de embarcaciones del más grande lujo.
El barco, construido en el año 2010, tiene capacidad para acoger a 12 personas en siete cabinas diferentes y, además, dispone de las prestaciones y comodidades habituales en este tipo de naves: piscina, cine, bar, sauna, gimnasio, jacuzzi o un "club de playa" y está equipado con otras embarcaciones auxiliares y las herramientas necesarias para practicar determinados deportes acuáticos. También dispone de espacios para tomar el sol, una barbacoa, un espacio de gimnasio, salas de masaje, un balneario y un helipuerto. La tripulación del barco la forman 28 personas, entre las cuales se encuentran el capitán, un chef profesional, ingenieros y tripulantes de cabina para "ayudar a crear una experiencia de lujo y personalizada".

El barco ha llegado al puerto de Tarragona este lunes, según detalla el Diari de Tarragona, y ya se están llevando a cabo algunos trabajos de mantenimiento, una escena común cuando este tipo de naves atracan en la ciudad, donde son una atracción para vecinos curiosos y turistas. El yate fue construido en el año 2010 para el cineasta Steven Spielberg, que fue el primer dueño y lo llamó Seven Seas, en honor a sus siete hijos. En el año 2021, sin embargo, se lo vendió en una operación que los medios especializados sitúan en una cifra alrededor de los 150 millones de euros.
Ahora, su propietario es Barry Zekelman, un magnate de la industria metalúrgica. Él, junto con sus dos hermanos, es propietario de Zekelman Industries, una de las compañías líderes en América en la manufactura de tuberías metálicas y que recientemente se ha introducido en la producción de viviendas modulares prefabricadas.
El puerto de Tarragona, sede de los superyates
El Man of Steel no es el único barco de gran eslora de este tipo que recala en Tarragona. De hecho, solo un día antes, el pasado domingo, llegó también al Moll de Costa el O3, otro megayate del taller alemán Lürssen, de 109 metros de eslora. Su precio estimado es de 300 millones de euros, según páginas especialistas, y puede navegar en las condiciones más complejas. Incorpora, incluso, una proa similar a la que llevan los barcos rompehielos que navegan por los océanos árticos. Esta nave puede alojar 20 pasajeros en 10 camarotes e incluye instalaciones similares como el club de playa, jacuzzi, piscina, salón de belleza o una pista de baile.
El O3 pertenece al magnate Len Blavatnik, un empresario nacido en Ucrania, pero de nacionalidad británica y estadounidense, que es uno de los principales propietarios de Warner Music Group a través de Access Industries. Este multimillonario también está al frente de la plataforma de streaming DAZN. Spielberg visitó también recientemente las instalaciones del puerto de Tarragona con su actual Seven Seas, otra nave de 109 metros de eslora que pasó tres meses en la Marina Port Tarraco. Como el actual Seven Seas, navega bajo la bandera de las Islas Caimán y se valora en otros 250 millones de euros, con todas las comodidades y capacidad para acoger a 14 personas y una tripulación de otras 35.