El socavón que el miércoles tragó una grúa de grandes dimensiones en las obras del soterramiento de las vías entre Barcelona y Montcada i Reixac obligará a mantener alterado el servicio ferroviario durante varios días más. El secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, ha descartado este jueves que las líneas R2, R2 Norte y R11 puedan recuperar la normalidad antes de la semana próxima, mientras continúan los trabajos para estabilizar el terreno y rellenar con hormigón el pozo que se derrumbó. "Nuestra prioridad es garantizar la seguridad del entorno", ha afirmado el número dos del ministerio de Transportes, que ha explicado que "se ha producido el corte al R2 y R11 como medida preventiva", pero ha querido transmitir un mensaje de "plena tranquilidad, porque el incidente no afecta las viviendas próximas y edificios adyacentes, ni a la misma vía. Estamos monitorizando los edificios así como la vía por precaución", ha insistido, pero no ha negado que la parada del servicio va por días. "El sábado actualizaremos la información para darles una fecha más exacta, pero avanzamos que la próxima semana recuperaremos la circulación a la R2 y R11".
Santano ha asegurado que la prioridad es garantizar "plena tranquilidad al vecindario" y por eso "trabajamos de manera coordinada con los ayuntamientos de Barcelona y de Moncada, que nos cederán un espacio para instalar un punto de información donde personal de Adif informará a los vecinos y vecinas sobre la evolución de los trabajos". El secretario de Estado ha insistido que el objetivo es "recuperar el servicio cuanto antes mejor"; ha asegurado que "trabajamos 24 horas y estamos investigando las causas", aunque ha admitido que "el terreno no se ha comportado como se esperaba". Aun así, ha rechazado especular sobre las causas del incidente, lo que considera "prematuro e imprudente"; por ello insiste en afirmar que "no se debe ni se puede especular con las causas del accidente". Santano, que ha hecho estas declaraciones en el mismo emplazamiento donde se produjo el socavón, ha insistido en que habrá que esperar a la evolución de los trabajos antes de ofrecer una explicación técnica de lo que pasó. Según ha indicado, sábado se podrá disponer de una primera valoración sobre el estado del esvoranc y los plazos de reparación. Los operarios han trabajado toda la noche para llenar el agujero inyectando hormigón, y este jueves continúan con las tareas. Fuentes próximas a las obras explican que el trabajo se alargará al menos hasta el viernes.
Un socavón en pleno límite entre Barcelona y Montcada
El incidente no se ha producido en el centro de Montcada i Reixac, sino en el barrio de Vallbona, en el distrito barcelonés de Nou Barris, justo en el límite administrativo con Montcada. Es en este punto donde se están ejecutando las obras del soterramiento de las vías ferroviarias antes de entrar en el municipio vallesano. El derrumbe tuvo lugar el miércoles por la tarde en uno de los grandes pozos de obra construidos para ejecutar el túnel. Por causas que todavía se investigan, una de las paredes de contención cedió, se produjo un importante corrimiento de tierras y se abrió un enorme socavón que acabó engullendo una grúa de grandes dimensiones que trabajaba en la zona. A pesar de la espectacularidad del accidente, no hubo heridos ni tampoco se tuvieron que desalojar viviendas.
Las aguas freáticas, primera hipótesis
Aunque Santano ha pedido no especular con las causas del socavón, el concejal de Nou Barris, Xavier Marcé, había explicado por la mañana que la información facilitada por Adif apuntaba a un posible movimiento de tierras relacionado con la naturaleza del subsuelo. "Los muros de contención que estaban haciendo no han aguantado. Esta es una zona alrededor del Besòs con aguas freáticas y, con toda seguridad, ha habido un movimiento de tierras que ha sobrepasado el muro de contención", ha afirmado en declaraciones a Catalunya Ràdio. Marcé ha insistido, sin embargo, en que será Adif quien tendrá que explicar oficialmente las causas exactas del incidente una vez finalicen las inspecciones técnicas.
Otra de las circunstancias que podría haber contribuido a la inestabilidad del terreno es la presencia del Rec Comtal, que pasa muy cerca de las obras. Según ha detallado el concejal, durante la noche se ha decidido cortar el caudal del canal porque se había detectado que el agua estaba entrando en el pozo afectado, lo que podía favorecer una mayor debilidad del terreno. Paralelamente, los operarios trabajan desde el miércoles por la noche inyectando grandes cantidades de hormigón para estabilizar el socavón y reforzar los pilares afectados.
La prioridad: garantizar la seguridad de las viviendas
Antes de pensar en la reanudación de las obras o de la circulación ferroviaria, la principal preocupación es asegurar que el derrumbe no evolucione. Adif está controlando diariamente la estabilidad de las viviendas situadas entre 40 y 50 metros del punto del incidente, monitorizando la zona con sensores. De momento no se ha detectado ninguna afectación estructural ni ha sido necesario evacuar a ningún vecino. "Lo que más nos preocupa es tener la certeza de que esto no puede ir a más", ha resumido Marcé, que ha remarcado que el seguimiento se mantendrá durante al menos una semana. El Ayuntamiento de Barcelona también habilitará un punto de información diario para que los vecinos puedan conocer la evolución de las obras y las conclusiones de las investigaciones.
Al menos una semana más de servicio alterado
El derrumbamiento obliga a mantener interrumpida la circulación ferroviaria en este punto de la red al menos hasta la semana próxima. El secretario de Estado de Transportes ha descartado que el servicio de las líneas R2, R2 Norte y R11 se pueda retomar antes, a pesar de que ha anunciado que sábado se podrá ofrecer una actualización sobre la evolución de los trabajos. Mientras tanto, se mantienen los transbordos por carretera y el desvío de los viajeros hacia el R4 entre Moncada y Barcelona, mientras los técnicos continúan inyectando hormigón para estabilizar el terreno y supervisan las viviendas próximas a la zona del incidente.
Hay que recordar que la línea R2 de Rodalies tiene un trazado norte-sur con una longitud total de 130,7 kilómetros y sirve un total de siete comarcas en su recorrido. Esta línea enlaza Sant Vicenç de Calders con Maçanet-Massanes y conforma realmente tres servicios diferentes: la R2 Sur, que va de Sant Vicenç de Calders a Barcelona (estación de Francia) y es conocida como la Línea del Garraf. La R2 Norte, que va del aeropuerto de El Prat a Maçanet-Massanes por Granollers. Y la R2, que hace su recorrido entre Castelldefels y Granollers Centre.
Mientras dura la interrupción, los usuarios de la R2 y la R2 Nord tienen que hacer transbordo a la línea R4, que es la línea más larga del servicio y que enlaza Sant Vicenç de Calders y Manresa (pasando por Vilafranca del Penedès y Barcelona). Los trenes circulan entre Montcada i Reixac y Maçanet-Massanes, y también entre Sant Andreu y el Aeropuerto o Castelldefels, pero el tramo entre Montcada y Barcelona continúa interrumpido. Los viajeros tienen que caminar unos 300 metros hasta la estación de Montcada i Reixac-Manresa, desde donde pueden continuar el trayecto con cualquier tren de la R4 en dirección a Barcelona.
En cuanto a la R11, el servicio regional y de media distancia que conecta Barcelona Sants con la ciudad francesa de Corbère, pasando por el interior a través de Granollers, Girona y Figueres, el servicio ferroviario llega hasta Granollers Centre, mientras que el trayecto hasta Sant Andreu se cubre con autobuses especiales. El autobús ha sido una de las alternativas elegidas por muchos granollerenses, como también por otros usuarios de la R2 Nord y la R11, procedentes de otros municipios del Vallès. Renfe también ha reforzado los servicios Avant entre Girona, Figueres-Vilafant y Barcelona para absorber parte de la demanda.
Una nueva jornada de resignación en Rodalies
El incidente vuelve a poner a prueba la paciencia de los usuarios de Rodalies. A primera hora de la mañana, muchos viajeros llegaban a las estaciones sin saber que había un nuevo corte. Otros, en cambio, ya asumían con resignación que el trayecto sería más largo. "Es el pan de cada día", lamentaba un usuario en la estación de Granollers, en declaraciones a 3Cat. Otra pasajera explicaba que este jueves tardaría cerca de dos horas en llegar al trabajo a causa de los transbordos. Desde Renfe aseguran que el operativo alternativo está funcionando sin incidencias destacables, a pesar de admitir que se trata de una operación logística "compleja".
