Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, las ciudades de Madrid, Barcelona y Valencia se han llenado también de carteles en defensa de los derechos de las trabajadoras sexuales. Defensores de este sector han impulsado una campaña para poner de manifiesto la falta de derechos de las mujeres que deciden dedicarse a ello.

Trabajadoras sexuales como Madame Rius, Rocío y Anula, junto con el periodista Antonio Urdaci y la web Escort Advisor, portal web de búsqueda de escorts, han decidido dar voz a todas aquellas mujeres que ven vulnerados sus derechos por ser trabajadoras sexuales.

Defensores del trabajo sexual han impulsado una campaña para poner de manifiesto la falta de derechos de las mujeres que deciden dedicarse a ello

En los carteles se puede leer el mensaje 'Soy Trabajadora Sexual. ¿Dónde están mis flores?' y escanear un código QR que te redirige al texto completo del manifiesto. El objetivo es visibilizar el aislamiento que viven las trabajadoras sexuales cuando los movimientos feministas reclaman avances en los derechos laborales de la mujer. Esta contradicción es todavía más explícita durante el 8 de marzo, puesto que históricamente se las ha excluido de las reivindicaciones y del diálogo social.

Las trabajadoras del sexo, aquellas que han decidido ejercer esta profesión, son uno de los grupos más marginados y discriminados de la sociedad. A menudo son objeto de estigma social, violencia y discriminación legal. 

El objetivo de la campaña es visibilizar el aislamiento que viven las trabajadoras sexuales cuando los movimientos feministas reclaman avances en los derechos laborales de la mujer

Algunos movimientos feministas consideran la prostitución como una forma extrema de violencia contra las mujeres y abogan por la abolición de esta práctica en lugar de su regulación.

Manifestacio Cadaqués feminisme - ACN
Manifestación feminista en Cadaqués (Alt Empordà) / Foto: ACN

El testimonio de Madame Rius

Madame Rius es trabajadora del sexo desde hace más de 60 años. Ella es un ejemplo de una lucha que dura desde hace años: "Nada ha cambiado con los años, tengo 85 años y llevo 65 haciendo este trabajo, conozco este mundo mejor que nadie. Lamento que este mundo se vea siempre como algo oscuro, malvado y horrible. Pero para hacer nuestro trabajo hay que ser una mujer fuerte, especial, decidida y disciplinada. No entiendo lo que está pasando en nuestro país. Necesitamos dejar la calle y poder trabajar con seguridad, teniendo los mismos derechos que todas las mujeres".

"Necesitamos dejar la calle y poder trabajar con seguridad", afirma Madame Rius, trabajadora sexual

"Los hombres que nos visitan lo hacen por necesidad, no porque piensan comprar un cuerpo", declara. "He vivido historias que os dejarían de piedra, hombres que no tuvieron el valor de confesar a un amigo o a su mujer que habían perdido su trabajo y necesitaban hablar con alguien sobre ello, y lo hicieron conmigo, que necesitaban satisfacer necesidades y deseos inconfesables, y lo hicieron conmigo, no sabéis cuántos matrimonios he salvado", explica. "Estoy convencida de que legalizar y no criminalizar el trabajo sexual traería muchos beneficios al país, no solo económicos", asegura. Y lo remacha afirmando que "somos mujeres empresarias, gastamos y alimentamos la economía española, somos dignas de tener los mismos derechos que todos los trabajadores".

La voz de Rocío y Anula

La voz de las trabajadoras afectadas por este comportamiento de marginación es muy fuerte, como la de Rocío, quien lleva mucho tiempo trabajando y gestionando su perfil en Escort Advisor. "Este es mi trabajo, soy escort, libremente elegí este trabajo. Soy independiente, trabajo para mantenerme a mí misma y a mi hijo, hago lo que quiero con mi cuerpo", comenta. Anula, trabajadora sexual como Rocio, también defiende su profesión: "las trabajadoras sexuales también somos mujeres, la profesión que elegimos es esta y merecemos respeto". 

"Es esencial reconocer los derechos de las trabajadoras del sexo como parte integrante de la lucha por la igualdad de género"

"Es esencial reconocer los derechos de las trabajadoras del sexo como parte integrante de la lucha por la igualdad de género", afirma con convencimiento Alfredo Urdaci, periodista, escritor del libro 'Palabra Puta' y presentador del pódcast 'Condenadas a la clandestinidad'. Esto significa, a su parecer, promover políticas que garanticen la protección y los derechos de las trabajadoras del sexo, incluida la regulación del trabajo sexual para garantizar unas condiciones laborales seguras y dignas.

El periodista y escritor Alfredo Urdaci cree que hay que promover políticas que garanticen la protección y los derechos de las trabajadoras del sexo

"En España, de nuevo, las mujeres deben ser de una determinada manera y comportarse de acuerdo con un canon. De lo contrario, son perseguidas y silenciadas, y se les condena a una clandestinidad de la que solo pueden salir si se declaran víctimas. Hemos vuelto a una dictadura, punitiva y moralista. La desigualdad ahora se aplica con criterios morales", comenta. Y señala que "en estos momentos, en España, por un lado, se profesa la igualdad y la equiparación de derechos y por otro se estigmatiza y margina a una gran parte de las trabajadoras".

"Deben ser respetadas como profesionales"

Mike Morra, CEO y fundador de Escort Advisor, el primer buscador de opiniones reales sobre escorts en España, explica que "muchas mujeres eligen hacer este trabajo y anunciarse a través de Escort Advisor porque somos un amplificador de su voz y una herramienta que les permite presentarse y trabajar profesionalmente". "Cada día, desde hace diez años, garantizamos la libertad de expresión y el derecho a trabajar sin prejuicios a través de un espacio donde las profesionales pueden expresarse como tales, construyendo su reputación", indica. 

"Muchas mujeres eligen hacer este trabajo y anunciarse a través de Escort Advisor porque somos un amplificador de su voz y una herramienta que les permite presentarse y trabajar profesionalmente"

"Es una pena que las trabajadoras del sexo no estén protegidas en absoluto en su profesión", señala. "Son trabajadoras que ofrecen un servicio remunerado a quienes lo solicitan, que deben ser respetadas como solicitan. Deben ser respetadas como profesionales, que exigen poder vivir en un Estado que las proteja", concluye.