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Este miércoles llega una nueva ola de calor que podría complicar la tarea de los bomberos y servicios de emergencia que trabajan duro para controlar los incendios que se propagaron en varios puntos del Estado. El punto más conflictivo es, en estos momentos, el incendio en La Vall d'Uixó, en el País Valencià. A pesar de que se ha rectificado a la baja la cifra de hectáreas quemadas (se ha pasado de 10.000 a 9.300), los trabajadores en las tareas de extinción sufren por el incremento de las temperaturas que se espera en las próximas horas, ya que complicarán todavía más su trabajo. Hay más de 350 profesionales trabajando sobre el terreno contra las llamas, especialmente en el flanco oeste del perímetro, el que más preocupa. En las últimas horas, las autoridades han ido lamentando que ha habido un "retraso" sobre la planificación que tenían para controlar el fuego y, con la ola de calor encima, su trabajo se ha convertido en una carrera contra reloj. Así lo ha explicado el jefe del operativo en La Vall d'Uixó y bombero de la Diputación de Castelló, Fernando Pérez.

Con el incendio activo y todavía fuera de control, el punto más crítico es entre los términos municipales de Tales y Alfondeguilla, con un riesgo elevado de rebrote de las llamas que genera preocupación. Con respecto a los efectos sobre la población, se ha levantado parcialmente el confinamiento en algunas zonas urbanas como en los municipios de Onda, Betxí o la Vilavella. Más de 7.600 personas de una quincena de municipios continúan evacuadas y no pueden volver todavía a casa.

Con estas cifras, el incendio, que se originó el pasado sábado, ya es el tercero más grave de la última década en el País Valencià por su gran extensión. Los números, sin embargo, continúan lejos de los que se registraron el año 1994, cuando se calcinaron más de 130.000 hectáreas de todo el territorio, 100.000 durante el mes de julio. El 2022 fue un año muy complicado en la País Valencià por los fuegos en la demarcación de Castelló, con más de 19.000 hectáreas quemadas.

El peor incendio de la historia del Estado, contenido

A estas alturas, la situación es más positiva en el centro de España, donde se han juntado tres grandes incendios, entre ellos el de Ávila, que ya es el peor de toda la historia del Estado con más de 50.000 hectáreas arrasadas. La evolución en las últimas horas de estos fuegos ha sido positiva, a pesar de que se sigue recetando "máxima preocupación" por la llegada de una nueva ola de calor. Pedro Sánchez se ha vuelto a desplazar hasta Ávila, donde ha asegurado que esta jornada será "decisiva" para consolidar las tareas de Protección Civil. "Estamos ya en una nueva ola de calor. Esto quiere decir que habrá otras temperaturas, menos humedad y habrá que ver las rachas de viento", que podrían empeorar la situación.