Revuelta contra el examen de matemáticas de la selectividad: "Casi imposible de hacer en 90 minutos"

El examen de matemáticas de la selectividad suele ser el que más angustia genera en los alumnos año tras año, y el día en que se hace no es extraño ver llantos en los pasillos. Este año, sin embargo, ha sido especialmente polémico. Numerosos estudiantes del bachillerato científico salieron de la prueba el pasado miércoles, 10 de junio, enfadados o aturdidos por lo que se habían encontrado: un examen que vieron muy difícil, sobre todo por su extensión. Hasta el punto de que no todos los aspirantes a entrar en la universidad pudieron llegar a acabarlo. Con cierto malestar, algunos grupos de WhatsApp de padres, madres y alumnos echan humo estos días, y numerosas familias se han unido en una campaña para tratar de presionar al Govern con un alud de reclamaciones e incluso con una recogida de firmas.

La campaña, que lleva por ahora unas 230 adhesiones en Change.org, denuncia que los alumnos se encontraron "un desafío imprevisto" en el examen de matemáticas, porque consideran la prueba "excesivamente exigente para el tiempo concedido". "Queremos dejar en claro que nuestra intención no es cuestionar el temario que se enseña, sino más bien el diseño del examen", apuntan. En este sentido, sostienen que el examen requería "un nivel de interpretación, abstracción y concentración" que creen "prácticamente imposible" de cumplir en el tiempo estipulado, una hora y media.

Uno de los firmantes del manifiesto explica en declaraciones a este diario que un hijo suyo es un buen estudiante y ha sacado notas excelentes en matemáticas en el bachillerato científico, pero que en las PAU se encontró una "dificultad extrema" y llegó a casa diciendo que no fue capaz de acabar la prueba. Este padre avisa que los estudiantes pueden sacar este año "notas realmente muy bajas" y afirma que entiende el revuelo que se ha formado, especialmente en familias con alumnos que aspiran a notas altas para entrar en los estudios deseados y que quizás llevan un bachillerato más justo —el bachillerato es un 60% de la nota de acceso a la universidad, y la selectividad el resto—.

Las familias que impulsan la iniciativa denuncian que esta supuesta descompensación entre el tiempo disponible y el examen "puede afectar gravemente a las oportunidades académicas y al acceso a la educación superior" de sus hijos. "Este diseño no solo compromete la educación y equidad, sino también infringe el bienestar emocional de los estudiantes, que ya están bajo una presión inmensa durante estas etapas cruciales de sus vidas, sometiéndolos a un proceso altamente competitivo, teniendo en cuenta, además, que la asignatura de Matemáticas tiene una ponderación de hasta 0,2 en múltiples grados", apuntan en el manifiesto.

Así las cosas, este grupo de familias indignadas con la prueba de mates exigen a las autoridades catalanas que "tomen medidas inmediatas para la revisión" del examen y de los criterios de corrección, así como que se adopten "medidas que garanticen la equidad para el alumnado". El objetivo, apuntan, es garantizar "la justicia e igualdad de oportunidades" y asegurar un precedente para futuros exámenes de selectividad.

El Govern no ha recibido más reclamaciones que cualquier otro año: "Es habitual que haya opiniones muy diversas"

Desde el Govern, fuentes de Recerca i Universitats apuntan que este año no han recibido por ahora más reclamaciones o incidencias que otros años, si bien todavía lo están estudiando. Han sido unas 200 comunicaciones por las vías oficiales, un volumen del cual sostienen que "no se puede extraer conclusiones generales". Hicieron el examen de matemáticas del científico unos 18.084 estudiantes. Universitats señala que algunas materias como matemáticas siempre se hacen más complicadas y apuntan que los exámenes no son ajenos a la secundaria, sino que los hacen profesores especialistas que conocen lo que se trabaja en el aula. "Es habitual que haya opiniones muy diversas sobre el nivel de dificultad de la prueba, e incluso percepciones contradictorias. Por eso, lo más prudente es esperar a los resultados antes de hacer una valoración definitiva", resuelven las fuentes.

Grupos parlamentarios aprietan al Govern por el examen

La polémica del examen de las PAU 2026 está cogiendo una dimensión política a medida que esta plataforma de familias se ha puesto en contacto con los diversos grupos parlamentarios para denunciarlo. Desde los grupos parlamentarios de Junts, PP y los Comuns han recogido la preocupación e interpelarán al Departament de Recerca i Universitats —el responsable de la selectividad— para pedir explicaciones.

 

También ha recogido la preocupación el PP. El grupo parlamentario popular ha registrado en el Parlament este miércoles una pregunta al Govern para saber qué porcentaje de alumnos pudo responder entero el examen de matemáticas de las PAU y cuántas reclamaciones ha recibido la Generalitat en relación con esta prueba. También preguntan si el Departament tomará alguna medida compensatoria "ante las dificultades que ocasionó". Los populares, vía la diputada Míriam Casanova, quieren explicaciones sobre el sistema de revisión de exámenes interno para garantizar que se adecúan en dificultad y extensión.

Desde los Comuns también reclaman explicaciones al Govern vía una batería de preguntas parlamentarias. La formación de izquierdas avisa de que si una parte significativa del alumnado no ha podido finalizar el examen, "esta situación podría tener consecuencias relevantes sobre las calificaciones finales de las PAU y, por lo tanto, sobre las posibilidades de acceso a determinados estudios universitarios, especialmente aquellos con una elevada demanda y notas de corte más altas". Los Comuns reclaman al Ejecutivo de Salvador Illa que actúe "con transparencia, rigor y rapidez" para garantizar la igualdad de oportunidades de todo el alumnado. También piden medidas si el análisis del caso detecta "una desviación significativa respecto de los resultados habituales".

Asimismo, los de Jèssica Albiach reclaman saber qué instrucciones se han dado o se prevé dar a los correctores de Matemáticas para "asegurar una corrección justa, homogénea y respetuosa con los criterios oficiales", teniendo en cuenta las posibles dificultades derivadas de la extensión o la formulación de la prueba. También reclaman que se revisen los mecanismos de validación previa y prueba de tiempo de los exámenes de las PAU para evitar que situaciones parecidas se puedan repetir en futuras convocatorias.