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Renfe está trabajando en una propuesta para limitar siempre a 40 km/h la reanudación de la circulación de los trenes después de una caída del sistema de seguridad LZB, tras el accidente de Urda (Toledo), en el que murieron 69 personas. En un documento que ya circula públicamente, pero que fuentes de Renfe remarcan que todavía no es una decisión definitiva ni una instrucción aprobada, también se pide que el maquinista siempre confirme con el centro de control que no hay ningún otro tren dentro de su cantón de bloqueo. La propuesta llega después de una petición similar de los sindicatos y se está trabajando conjuntamente con Adif y el ERTMS, el sistema europeo de gestión del tráfico ferroviario. Formaría parte de un paquete más amplio de medidas, a pesar de que Renfe recuerda que no es ni el regulador ni gestor de la circulación.

El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) ya reclamó el sábado usar siempre la marcha a la vista, que impide a los trenes circular a más de 40 km/h, cuando se desconecte alguno de los sistemas de seguridad y pueda haber más de un tren parado en la vía. El sindicato envió un escrito a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) donde se pedía que se modifiquen los protocolos de manera "urgente" a raíz del accidente de Urda. En el texto, el Semaf subrayaba que la normativa no tan solo se tiene que rehacer en caso de que haya una desconexión del LZB, sino también del ERTMS.

Este lunes, el sindicato ha vuelto a insistir sobre la medida a la AESF, para que "no tarde en aceptar la propuesta" que ahora ya plantea abiertamente Renfe, y que la haga extensiva a todos los operadores con "el objetivo de elevar las restricciones de la circulación para ser más garantistas con la seguridad y mitigar la presión por tiempo". Mientras tanto, el sindicato pide a todos los maquinistas que "extremen la precaución en su operativa diaria para estar 100% seguros de que todo cumple rigurosamente la normativa vigente".

Investigación en marcha

La investigación del accidente se centra en por qué no se avisó al AVE de que el tren Iryo estaba detenido más adelante y por qué se le dio la indicación de avanzar con normalidad, cuando el protocolo marca que al caer el LZB se debe avanzar "a vista" y con un tope de 40 kilómetros por hora. En este sentido, el ministro de Transportes, Óscar Puente, también señaló que en las pantallas del centro de control esto se podía ver claramente y que hubo tiempo de sobra para avisar. Sin embargo, dejó caer también que Iryo quizás no ha tenido suficiente incentivo para invertir más en mejorar su conexión con LZB debido a que es un sistema en retirada, que está siendo sustituido en toda la red por orden europea por el ERTMS.