Los pescadores catalanes han retirado del mar más de 120.000 litros de basura durante el 2023 en el marco del proyecto Pesca Neta, el doble que el año anterior. El incremento de desperdicios responde al aumento de embarcaciones adheridas al proyecto Pesca Neta, que involucra a 900 pescadores. Según los pescadores, la mayoría de los residuos son plásticos, sobre todo toallitas higiénicas, envases, pero también bidones, latas y otros elementos como madera, alquitrán y carbón de antiguas barcas. Toda la flota catalana participa desde hace tres años en esta iniciativa, que ha registrado la retirada total de 240.000 litros de basura. Antes de llegar a puerto, los pescadores registran a través de una aplicación móvil todos los desperdicios que se han enredado en las redes durante su jornada laboral, junto con el pescado del día. La clasifican en función del tipo y el peso, además de complementarlo con fotografías que documentan el hallazgo.

"Normalmente, recogemos entre diez y quince kilos, hoy ha sido un día bueno porque ha habido menos", ha apuntado a Juanma Margalef, patrón de una embarcación de la Ametlla de Mar. Factores como la mala mar, las tormentas o la distancia con la tierra firme tienen una incidencia directa en el hallazgo de residuos. Según Margalef, los productos más habituales que se encuentran son trozos de plásticos, sobre todo envases, pero también botellas de vidrio, bidones de pintura y en alguna ocasión, incluso, lavadoras o baterías de otras embarcaciones.

En toda Catalunya, se han registrado 120.000 litros de porquería extraída del mar durante todo en el 2023. Se trata del doble del año anterior y la mitad de lo que se ha recogido en los tres años de programa Pesca Neta. Fuentes del departamento de Acció Climàtica, Alimentació i Agenda Rural apuntan que estos datos equivaldrían a dieciocho camiones cisterna de basura marina. La subdirectora de Pesca y Acuicultura, Itziar Segarra, ha señalado que estos datos responden al incremento de pescadores que utilizan la aplicación móvil donde dejan constancia de la basura retirada diariamente y que ha supuesto más de 3.000 horas de las jornadas laborales de los pescadores.

Palamós, Vilanova i la Geltrú, l'Ametlla de Mar

Según datos del Departament, el puerto que ha registrado una mayor retirada de desperdicios en el conjunto del litoral catalán es el de Palamós, en Girona, después de recoger 28.052,25 litros de basura. En la demarcación de Barcelona, lidera el ranking Vilanova i la Geltrú con 19.694 litros, mientras que en Tarragona, la Ametlla de Mar, con seis embarcaciones adheridas a Pesca Neta, ha retirado 10.887 litros. A mayor escala, la demarcación barcelonesa ha recogido 34.968,10 litros de basura, la de Girona 58.527,25 litros y finalmente, Tarragona 26.778 litros.

Todos los pescadores catalanes están involucrados en el proyecto Pesca Neta, si bien desde Acción Climática reconocen que no todos utilizan la aplicación móvil donde se registran diariamente los desperdicios recogidos. Así, apuntan que el volumen de porquería retirada es más elevado. El proyecto pretende evaluar la incidencia del factor humano en la contaminación marina y mejorar la recuperación del medio marino, además de compensar el sector pesquero por la dedicación a esta iniciativa. En este contexto, se destina un millón de euros anuales a este programa, que se reparte entre las federaciones de cofradías de pescadores que participan, con un cofinanciamiento del fondo europeo que este año se eleva hasta el 70%.

Concienciar

Por otra parte, desde la cofradía de pescadores de la Ametlla de Mar, su presidente, Miquel Brull, ha celebrado la participación de todas las embarcaciones en el proyecto de Pesca Neta impulsado ahora hace tres años. "Ya sabemos que es un trabajo que quizás no nos tocaría a nosotros, pero que lo tenemos que hacer para salvar nuestro medio para vivir, que es la pesca e ir al mar", ha insistido Brull. Concienciar el conjunto de la población y en especial, las nuevas generaciones, es uno de los otros retos que se marca el proyecto de Pesca Neta. "El problema está en el suelo, no en el mar", ha remarcado Margalef. En este sentido, la iniciativa se complementa con actividades dirigidas a los jóvenes y estudiantes tanto de primaria como de secundaria, con actividades didácticas que refuerzan los mensajes para cuidar del medio ambiente, también el marino. Así, se combinan testimonios de pescadores en las aulas con talleres de biodiversidad marina, de la mano de responsables de proyectos científicos y charlas divulgativas.