Casi dos semanas después del fatídico accidente en Gelida, la movilidad catalana continúa tocada. Con Rodalies todavía a medio gas, la Generalitat ha contratado 61 nuevos autobuses para reforzar el servicio interurbano a partir de este lunes, según ha informado la ACN. Así, a la espera de recuperar la normalidad, el refuerzo de la flota por la crisis ferroviaria pasará de los 169 vehículos actuales a 230. La semana, además, comenzará con limitaciones de velocidad en la red catalana. Concretamente, la corporación responsable de la gestión de la infraestructura ferroviaria, Adif, ha establecido 179 puntos con limitaciones temporales de velocidad a partir de este lunes, es decir, 24 más en comparación con la última cifra que trascendió. De hecho, este fin de semana, con 155 puntos con limitaciones temporales de velocidad, ya se han registrado retrasos de 20 minutos en la R2 Sud y en la R4 entre Sant Vicenç de Calders y Sant Sadurní d'Anoia.
Este sábado, el conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, ya apuntó que Adif y Renfe están haciendo "los trabajos necesarios en las cuestiones de mantenimiento" y reiteró que "los catalanes tienen derecho a recuperar su movilidad, pero por encima de todo está el derecho a su seguridad". Dalmau explicó que "allí donde las inspecciones se hayan acabado se reanudarán los servicios de trenes", y que "allí donde no, se continuará con el servicio alternativo de autobuses". Por ello, los 61 nuevos autobuses llegados de diferentes puntos del Estado español servirán para reforzar el servicio interurbano. Según ha señalado la ACN, se trata de vehículos de empresas que ya operan en Catalunya, lo que ha facilitado su integración. Según han explicado fuentes del Departamento de Territorio a la agencia citada, el objetivo es tener una flota preparada para “dar apoyo a los servicios interurbanos cuando haga falta”, especialmente cuando hay más demanda, y garantizar un servicio “más robusto y fiable”.

179 puntos con limitaciones temporales
Los 179 puntos con limitaciones temporales, donde los trenes circularán a una velocidad inferior a la que correspondería, están repartidos en cerca de 130 kilómetros de la red ferroviaria, 20 kilómetros más que los registrados esta semana. Estas limitaciones de velocidad están presentes en todas las líneas de Regionales y Rodalies del país, excepto en la RL3 de Lleida y la línea más afectada es la R15, que acumulará 42 puntos con restricciones. De estos, 17 se concentran entre Riba-roja d’Ebre y Reus, un tramo que recientemente ha quedado interrumpido al tráfico ferroviario y donde Adif ha detectado cinco puntos críticos que está trabajando para resolver.
Por otro lado, los técnicos de Adif continúan inspeccionando la red y desde el gestor de la infraestructura ferroviaria ya han anunciado este domingo que no garantizan la normalización del servicio para el lunes. En el marco del plan de emergencia, Adif ha realizado hasta ahora más de 400 inspecciones en toda la red, sobre todo en los tramos cercanos a la costa y en aquellas líneas con una mayor presencia de taludes. Este domingo continúan trabajando en 31 puntos repartidos por todas las líneas. “En función de la evolución de los trabajos, se pondrá la infraestructura a disposición de la administración titular del servicio y del operador para la normalización progresiva”, ha dicho Adif en un comunicado, donde también ha detallado que las obras se están coordinando con la Generalitat, Renfe y los maquinistas.