Los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación para intentar identificar a los autores de los gritos racistas y xenófobos que este martes por la tarde se escucharon en el RCDE Stadium, en Cornellà-El Prat, durante el partido amistoso entre la selección española y Egipto. Tal como ha podido saber ElNacional.cat, la Unitat d’Informació de la Regió Metropolitana Sud se ha hecho cargo de unas diligencias informativas que se trasladarán al juzgado de guardia de Cornellà. Los hechos se produjeron en varios momentos del partido, con cánticos como “musulmán quien no bote”, dirigidos contra personas de esta religión, y también con insultos y amenazas de muerte contra el president Carles Puigdemont y el presidente español Pedro Sánchez.
Aunque no fueron generalizados en todo el estadio, las imágenes difundidas en las redes sociales evidencian que los gritos fueron coreados por centenares de aficionados, sobre todo en uno de los goles. El enfrentamiento ya había arrancado con una pitada al himno de Egipto por parte de una parte del público. La investigación policial, sin embargo, nace con pocas expectativas de recorrido en cuanto a la identificación individual de los autores. Fuentes policiales admiten la dificultad de poder señalar a los responsables concretos de unos cánticos masivos en un estadio lleno. Con todo, los Mossos centrarán parte de los esfuerzos a esclarecer si hubo algún tipo de organización previa o de inducción de los gritos, es decir, si fueron promovidos desde algún sector concreto de la afición.
La policía catalana indaga para saber si se hizo un llamamiento por redes sociales o si se repartieron folletos con estas frases, un hecho que, por ahora, no se ha localizado. Otras fuentes policiales aseguran que publicitar esta investigación, como han hecho los Mossos, es solo una cortina de humo alineada con las otras reacciones que se han hecho desde el Govern y el Gobierno español. Esta investigación se hará de manera coordinada con la Fiscalía contra el Odio de Barcelona, por la vía penal. Si esta vía no puede seguir, por no identificar a los autores, seguirá por la vía administrativa, por la ley del deporte, que también podría encontrarse en un callejón sin salida si hay que ir contra la Federación Española de Fútbol, quien organizaba el partido.
Insultos a Pedro Sánchez
Durante el partido también se oyeron insultos contra el presidente del Gobierno en medio de un ambiente tenso en la grada. El episodio ha vuelto a reabrir el debate sobre la idoneidad de que Catalunya acoja partidos de la selección española, después de años sin jugar allí y con una reciente reaparición en el mismo estadio de Cornellà-El Prat. Estos gritos sí fueron generalizados en casi todo el campo del Espanyol.
Error de protocolo
Las reacciones políticas no se han hecho esperar. Diversos miembros del Govern y dirigentes del PSC han condenado los hechos. El conseller de Deportes, Berni Álvarez, ha calificado el episodio de “grave” y ha asegurado que se debería haber actuado “con contundencia”, incluso parando el partido. Álvarez también ha criticado que los protocolos se activaron tarde y ha explicado que, en el descanso, advirtió tanto a la Federación Española como a la Catalana que era necesario intervenir. En la misma línea se ha expresado el delegado del Gobierno en Catalunya, Carlos Prieto. Los cánticos también tuvieron consecuencias sobre el césped. El jugador de la selección española Lamine Yamal, nacido en Mataró y musulmán practicante, decidió no saludar a la afición al final del partido, molesto por los gritos islamófobos que se escucharon desde la grada.