Más lugares donde denunciar y más coordinación en investigación de nivel, el convenio entre Mossos y Barcelona

Barcelona quiere facilitar a partir de 2027 uno de los trámites más habituales que los ciudadanos hacen ante la policía: presentar una denuncia. Las comisarías de la Guàrdia Urbana ampliarán progresivamente su capacidad para recibir denuncias, una función que ahora asumen principalmente las dependencias de los Mossos d'Esquadra. Es una de las principales consecuencias del nuevo convenio de coordinación entre los dos cuerpos que este jueves han formalizado la consellera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, los dos del mismo partido, el PSC. El acuerdo sustituye el convenio que estaba vigente desde 2005, cuando los Mossos se desplegaron definitivamente en Barcelona, y pretende adaptar la relación entre las dos policías a una realidad que ha cambiado mucho durante estas dos décadas. La Guàrdia Urbana ya está integrada en varios sistemas policiales y de emergencias compartidos con los Mossos, pero faltaba actualizar formalmente cómo se deben repartir y coordinar algunas funciones.

Para el ciudadano, el cambio más visible será la posibilidad de tener más puntos donde presentar determinadas denuncias. La previsión es que las dependencias de la Guàrdia Urbana puedan asumir, especialmente, denuncias relacionadas con delitos leves, evitando que la víctima tenga que buscar necesariamente una comisaría de los Mossos. El despliegue, sin embargo, no será inmediato ni igual en toda la ciudad. Collboni ha situado el inicio durante 2027 y la nueva comisaría de la Guàrdia Urbana de Sarrià-Sant Gervasi será previsiblemente una de las primeras que funcionará con el nuevo sistema. El resto de dependencias necesitarán en algunos casos reformas para disponer de espacios adecuados de atención al ciudadano.

Más investigaciones compartidas

El convenio también abre la puerta a incrementar la coordinación en las primeras investigaciones de algunos delitos. No implica un cambio de competencias entre Mossos y Guàrdia Urbana, pero sí que permitirá definir mejor qué diligencias puede iniciar cada cuerpo y cómo se comparte posteriormente la información, un hecho que había generado discusión entre los jefes de los cuerpos que trabajan en la ciudad, sobre todo en lo que hace el abordaje de las investigaciones relacionadas con la salud pública. Desde Mossos se quería dejar claro que era un asunto que es competencia de la policía de la Generalitat, a pesar de que, a pie de calle, muchas de las investigaciones, sobre todo de narcopisos, cuando generan inseguridad y molestias a los vecinos, se hacen casi juntos con agentes de la Guàrdia Urbana, sean efectivos de las comisarías de cada distrito o de unidades centralizadas. El protocolo habla de esta colaboración en primeras investigaciones, de nivel básico, quedando en manos de los Mossos, y de las unidades especializadas, las investigaciones más profundas.

a76521e1 94ca 49b3 9b3c f2572bf2c855 (1)
La comisaria jefa de Barcelona, Estruch, y el director general, López, en el acto de firma / Miquel Codolar

El convenio firmado, por fin, hoy, quiere mejorar el acceso compartido a bases de datos y a los sistemas policiales de videovigilancia y unificar procedimientos para evitar duplicidades. Esta coordinación tendrá un peso especial en la atención a las víctimas de violencia machista, doméstica e intrafamiliar, con la voluntad de que los dos cuerpos compartan mejor el seguimiento y la protección de los casos. Buena parte de la letra pequeña todavía está pendiente, sin embargo. El documento firmado este jueves fija el marco general y ahora habrá que desarrollar protocolos específicos sobre la recogida de denuncias, la investigación, el intercambio de información y la atención a las víctimas; un paso que, más allá de la foto de hoy, también se prevé que vaya para largo. La consellera Parlon ha calificado el acuerdo de "día histórico" y ha destacado que permitirá avanzar en las primeras investigaciones conjuntas, reforzar la coordinación entre Mossos y Guàrdia Urbana y mejorar la protección y el acompañamiento de las víctimas de violencia de género. En la misma línea, Collboni ha puesto el acento en el impacto directo para los ciudadanos, que podrán presentar denuncias por delitos leves en las comisarías de la Guàrdia Urbana.

Un acuerdo que hacía meses que esperaba la rúbrica

La formalización llega después de meses de bloqueo. El texto había sido consensuado por los equipos del Ayuntamiento y de la Generalitat y había recibido el visto bueno municipal meses atrás, pero a finales de agosto todavía continuaba sin firmarse y las dos administraciones ofrecían explicaciones diferentes sobre los motivos por los cuales no se acababa de formalizar. La firma llega ahora, pocos días después de la salida de Josep Lluís Trapero de la dirección general de la Policía y en pleno relevo de la cúpula de los Mossos. Trapero dejó el cargo después de meses de discrepancias con Parlon en diversos asuntos de la gestión del cuerpo, sobre todo, con la designación de Sílvia Catà como nueva comisaria jefa. La jefa de Barcelona, la comisaria Montse Estruch, y el director general de la Policía, Ferran López, han acompañado a la titular de Interior en la firma que se ha hecho hoy y que ahora permitirá seguir avanzando en la coordinación entre los dos cuerpos policiales. 

Un verano con buenos datos

Los datos del Plan Hèlios 2026 muestran una reducción global de más del 16% de los hechos delictivos conocidos en Barcelona respecto al mismo período del año pasado, según Interior y Ayuntamiento. Los hurtos bajan un 23,9%, los hechos vinculados a la multirreincidencia un 18,9% y la delincuencia en el transporte público un 40,7%. En cambio, aumentan un 21% los robos con fuerza en establecimientos, aunque también crecen un 28,6% las detenciones relacionadas con esta tipología. En cuanto a los delitos más graves, los incidentes con arma blanca disminuyen un 20% y entre enero y agosto se han intervenido 1.722 armas blancas, un 6% menos, según las mismas fuentes. Durante este mismo período se han registrado quince crímenes en la ciudad, doce de los cuales ya han sido resueltos por los Mossos: cinco relacionados con armas de fuego y nueve con armas blancas. Las agresiones sexuales se mantienen en cifras similares a las del año pasado, con una tasa de resolución del 85,9%.