Trapero se marcha antes de que lo cesen y la consellera Parlon recupera el control de Interior

Dimisión por motivos personales. La consellera Núria Parlon ha presentado hoy, en el Palau de la Generalitat, al nuevo director general de la Policía, Ferran López, que será nombrado el próximo día 15 de septiembre, y también a la nueva comisaria jefa, Sílvia Catà, el día en que se ha hecho público que Josep Lluís Trapero, hasta ahora director general, había dimitido. Preguntada por los motivos por los cuales Trapero había decidido abandonar la dirección política del cuerpo a mitad del mandato, la titular de Interior ha lanzado balones fuera. Diplomática, ha evitado hacer sangre. Trapero ha decidido dimitir y la consellera, públicamente, ha asegurado que no cree que las discrepancias, que no ha negado, con el ahora ya exdirector de la Policía, sean las causas de esta dimisión. Pero de sus palabras, y de su entorno, se entienden muchas más cosas. Trapero, que era crítico con algunas de las decisiones de la consellera, y que había querido imponer su manera de hacer, había llevado la relación con su vecina de Santa Coloma, aseguran fuentes conocedoras de los interiores de Interior, a límites insostenibles.

El relevo al frente del cuerpo, que la consellera se ha encargado de explicar que había sido una decisión suya, ha sido el último desacuerdo. Sílvia Catà no era la candidata de Josep Lluís Trapero y, a finales de agosto, cuando se le comunicó al director general que la consellera impondría su opción —nada anormal, le corresponde a la titular de Interior nombrar a los jefes operativos—, anunció que dimitía. "Irrevocable", ha asegurado la consellera. Que le ha agradecido el trabajo y ha asegurado que ella confiaba en que hubiera podido terminar el encargo por el cual el president Illa le ofreció entrar a formar parte del departamento, no como policía sino como político. Pero se le ha entendido todo a la consellera. Confiaba en que hubiera podido seguir en el cargo si hubiera mantenido una posición leal con la jefa del departamento.

A finales de agosto, Trapero vio que el crédito de Parlon se había acabado. Y no solo eso. Su opción por el relevo al frente de los Mossos, con la figura de uno de sus escuderos, el intendente Toni Rodríguez, era ya imposible. Y la confianza que tenía también del president de la Generalitat, Salvador Illa, por los diversos incidentes y crisis que le había generado, también se había roto. Esquerra también había intensificado su presión, y Junqueras, en Catalunya Ràdio, a finales de agosto, volvió a pedir el cese de Trapero. Sin crédito, sabiendo que podía estirar más la cuerda, pero que la ruptura era inevitable, decidió comunicar a Parlon que plegaba velas. Se marchaba por la puerta de atrás. Antes de que lo cesaran.

En una nota de prensa hoy a las nueve de la mañana, convocando a los medios a la presentación oficial, después de la recepción con el presidente Illa, el Departamento de Interior ha confirmado que Trapero dimitía por decisión propia. Parlon ha mantenido esta versión y se ha excusado: no hablaría en nombre del director general saliente. Preguntada por ElNacional.cat, Parlon ha revelado que el mismo Trapero ha pedido volver a ser el jefe de la Comisaría General de Inspección y Evaluación, cargo que ya ocupó antes de ser el director general. Una plaza que ahora ocupa la comisaria Rosa Bosch, que, de nuevo, se la vuelve a situar en la Jefatura, junto con Sílvia Catà. Sin embargo, de momento, la nueva comisaria jefa, que cohabitará durante unas semanas con Esquius, no hará cambios urgentes en la Jefatura.

Parlon recupera el control de Interior

Parlon fue una de las primeras conselleras de Illa en ser reprobada pel Parlament. Las crisis en los Mossos le generaban un desgaste que, aseguran fuentes del departamento, era ya insostenible por cómo, desde la dirección general, que tenía una agenda propia, no hacían lo suficiente para poder frenarlas. El caso de la caña de pescar o las supuestas infiltraciones policiales, —esta última que la consejera conoció en una comida en las Terres de l'Ebre, sin que nadie la hubiera alertado antes—, ponían a la consejera en la cuerda floja y generaban incendios en un entorno, el del Palau de la Generalitat, que lo que menos quiere es ruido.

Con esta "dimisión", la consejera ha podido elegir al director general, no como al inicio del mandato, cuando fue el mismo presidente quien anunció su fichaje, cuando la entonces alcaldesa de Santa Coloma todavía ni había llegado al Palau del paseo de Sant Joan. Ahora, pues, lo que explican desde Interior es que Parlon ha recuperado el control del departamento y podrá ejecutar la obra de gobierno que hasta ahora, con Mossos, quedaba parada por Trapero, haciendo, incluso, la imagen de tener una consejera de Interior y un consejero de la Policía. Núria Parlon ha plantado cara a Trapero y ha ganado. Ahora se inicia una nueva etapa. Los últimos días Parlon ha dormido poco, pero hoy, aseguran los que la conocen, que tenía mejor cara.

Parlon
La comisaria Catà, la consejera Parlon y el director López, hoy en el Palau de la Generalitat / Lorena Sopeña

A finales de la semana pasada, según ha podido saber ElNacional.cat, Ferran López, que ahora era el encargado de las gestiones de los Mossos con Madrid, recibió la propuesta por parte de la consejera. No dijo que sí al momento, pero aceptó. En la reunión con los mandos que se ha celebrado a las nueve de la mañana en la sede de Interior, que ya se ha presentado de paisano, haciendo saltar todas las sorpresas, ha asegurado que tuvo dudas de aceptar, pero que finalmente respondió a la consejera que aceptaba el reto. López, que ya fue jefe del cuerpo durante el oscuro espacio de la imposición del artículo 155, después del Referéndum, consiguiendo mantener una línea de continuidad de la policía catalana, no contemplaba acabar siendo el director general de la Policía. Al de Granollers le podía haber llegado a pasar por la cabeza asumir un papel operativo, volviendo de Madrid, a la nueva Jefatura, pero no este protagonismo, que le obliga ahora a abandonar el uniforme y recuperar la corbata. Dijo que "sí". Y hoy ha sido presentado ante sus compañeros. Del president de la Generalitat. Y de la prensa. El día 15 será nombrado por el Consell Executiu.

Nueva etapa en Interior

Sobre los retos de la nueva etapa, Parlon ha admitido que uno de los principales es conseguir que mejore la percepción de seguridad de la ciudadanía. La consellera ha remarcado que los datos de delincuencia están bajando, especialmente en los delitos patrimoniales, pero ha reconocido que esta evolución no se traduce automáticamente en una mejora de la percepción ciudadana. Entre los factores que influyen ha citado el impacto de las redes sociales y la difusión en tiempo real de los incidentes.

En este sentido, ha señalado como problemas especialmente preocupantes el uso de armas blancas y la presencia de armas de fuego, aunque ha remarcado que algunos de los episodios son aislados. Parlon también ha defendido reforzar la lucha contra la multirreincidencia, aprovechar las nuevas herramientas legislativas y aumentar la capacidad preventiva de los Mossos. "Las percepciones no se cambian de un día para otro", ha avisado, antes de asegurar que el Govern seguirá destinando esfuerzos junto con la lucha contra el crimen organizado y la delincuencia persistente.