Después de pasar tres días en Madrid y demostrar la simpatía de Prevost por el Real Madrid, el papa León XIV ha viajado este martes hacia Barcelona. Parece ser que a Prevost, además de ser un gran aficionado al fútbol, le gusta hablar de ello, sobre todo cuando viaja en avión. En su primer vuelo del viaje, que lo transportaba de Roma a Madrid, el pontífice afirmó que "el Papa es de todos los equipos, pero Prevost es del Madrid". Una afirmación que ya encendió la polémica en la capital catalana, mientras que en España estaban encantados. Pues en el vuelo de este martes, León XIV ha vuelto a recordar cuáles son sus colores: "Yo soy 'blanco'", ha dicho en una conversación con el piloto de la aeronave.

El Papa ha dejado la capital del Estado español y ha subido a un avión de Iberia, que lo estaba esperando en la pista del aeropuerto de Barajas, este jueves antes de las 12 h. La salida se ha producido un poco más tarde de lo normal, pero esto no ha impedido que durante el trayecto León XIV se acercase a la cabina del piloto, donde ha podido conversar con el comandante Pablo Martínez. Más allá de preguntarle sobre los aspectos técnicos de la aeronave —un Airbus A320—, ambos han tenido una conversación distendida, la cual también ha incluido el fútbol.

El comandante le ha trasladado al Santo Padre que él también es del Madrid y que le gustaron mucho sus palabras en el acto de ayer lunes en el Santiago Bernabéu. "Aquello del golazo me gustó", le comenta el piloto haciendo referencia al momento en que el pontífice dijo en el estadio del Real Madrid que la Iglesia madrileña había estado por encima de sus expectativas. La respuesta del Papa ha servido para reafirmar su simpatía por el club blanco. Aunque no ha sido tan explícito como en el primer vuelo, León XIV ha bromeado con un "yo soy 'blanco'" y a continuación ha comentado que "en Barcelona hay que ir con cuidado", queriendo decir que una vez allí tendrá que medir más sus palabras a la hora de mostrar las preferencias futbolísticas de Prevost.