Jordi Basté (Barcelona, 1965) acaba de publicar El noi amb una maleta i un somni (Rosa dels Vents), la historia del doctor Ramon Cugat. En este libro se explica cómo un niño de pueblo que crece entre arrozales acaba siendo el mejor especialista del mundo en rodillas y su cirugía. Basté atiende a El Nacional para hablar de este libro pero también de su reciente estreno como presentador de Pla seqüència de La2Cat así como del presente, pero sobre todo inminente futuro como director de El món a RAC1, el programa líder de la radio en Catalunya.

Jordi, ¿cómo y cuándo os conocéis con el doctor Cugat?

—Conocí a Ramon Cugat hace muchos años, en la época del Barça del Dream Team, en los noventa, a raíz de la lesión de Pep Guardiola. Pep se lesionó, no sabía muy bien qué tenía, y es Ramon Cugat quien le resuelve el problema. Ramon Cugat y Guardiola no se conocían. Un día, el doctor Cugat leyó unas declaraciones de Pep sobre lo que le ocurría y encontró un artículo de una revista científica donde se explicaba exactamente lo que le pasaba. Conozco a Ramon Cugat desde aquel momento, pero hasta hace poco no nos habíamos planteado nunca hacer nada juntos. Un día estábamos hablando y una de sus hijas, Débora, me dijo: “Mi padre tiene una gran historia”. Y a partir de ahí nace la idea del libro.

Un libro que nace, dices, “no por necesidad ni por encargo, sino por admiración”.

—Sí. Es de esa gente que seguramente no está suficientemente valorada en el país. Hay mucha gente con la Creu de Sant Jordi —y seguro que se la merecen— pero Ramon Cugat no la tiene. Y es un médico que ha operado a tanta gente..., ha salvado tantas rodillas de futbolistas... y también de niños: él tiene la mutua de futbolistas como uno de sus grandes proyectos. Por sus manos han pasado criaturas de campos de arena y tierra, no solo Guardiolas o Haalands. Ha operado a miles de niños. Y es una persona con un humanismo bestial. No tiene horas, vive la vida a través del trabajo. Ha creado un equipo de trabajo extraordinario y ha operado a deportistas de todo el mundo. Es uno de los personajes más fascinantes del país

De hecho, Pep Guardiola hace el prólogo del libro, como representante de todos los futbolistas que han pasado por sus manos. Pero más allá del mundo del fútbol, ¿por qué crees que el país no ha hecho justicia a Ramon Cugat?

—Primero deberíamos definir qué es “el país”. Muchas veces hablamos del país como algo abstracto. ¿Quién es el país? Seguramente nadie ha propuesto a Ramon Cugat para la Creu de Sant Jordi. Hay tanta gente que merece reconocimientos y no los tiene… A menudo los periodistas nos quedamos con una piel superficial del país, pero si rascas hay auténticos héroes. Ramon Cugat es conocido en ciertos círculos, pero hay muchísima gente en la Catalunya más rural, en todas partes, que hace cosas extraordinarias y no las sabemos reconocer.

Y más allá de la vertiente clínica, también es un innovador. En el libro explicas cómo ha pasado de las primeras artroscopias a los factores de crecimiento y ahora a la inmunoterapia. ¿También aquí merecería un reconocimiento?

—Yo recuerdo que un día, en un programa del 33 que se llamaba Artèria, hicimos un reportaje con una operación del Ramon Cugat. Fuimos a filmar una artroscopia de los años noventa. No tiene nada que ver con las de ahora. Ahora una artroscopia es algo mínimamente invasivo, con un canal, una cámara, unas pequeñas tijeras y ya está. Pero entonces no. Entonces había martillo, hueso y golpes. Todo esto ha evolucionado mucho. Ahora hay operaciones que duran media hora

Ramon Cugat es de esa gente que no está suficientemente bien valorada en el país

Una parte muy importante del libro es Montse, la mujer de Ramon Cugat. No se entendería su historia sin ella.

—La Montse es la razón de ser del Ramon Cugat. Es su factor de crecimiento. Son pareja desde que tienen quince o dieciséis años. Han crecido juntos. Ella es una científica de altísimo nivel, por lo tanto estamos hablando de dos mentes brillantes. Lo que pasa es que la figura de él eclipsa la de ella. Pero a ella ya le gusta a menudo quedar en segundo plano. Aun así, es un personaje fascinante

El libro lo publicas con Rosa dels Vents, como ya hiciste con Un home cau y Els coloms de la Boqueria, escritos con Marc Artigau. ¿Habrá más, de estos?

—Sí, hay un tercero que ya está hecho.

¿Y qué te interesa más ahora, la novela negra o la biografía?

—La novela negra. Me lo paso mejor.

Pero con este libro has abierto una vía nueva. Hay gente interesante para biografiar. Por ejemplo, el recientemente desaparecido Carles Vilarrubí. ¿Qué recuerdo tienes?

—Carles Vilarrubí es una de las personas que más ha hecho crecer la radio en Catalunya. Siempre lo he visto como una persona mayor, una autoridad. Cuando yo empecé en Catalunya Ràdio, él era director adjunto, y lo recuerdo duro y severo. Pero es él quien ficha a Cuní y a Puyal. Y después también es clave en la creación de RAC1. Era un patriota. Y además tenía una dignidad admirable. El 1 de octubre él dimite del Barça después del partido contra Las Palmas porque no estaba de acuerdo en que se jugara

Entiendo las críticas por la entrevista a Urdangarín, pero se tiene que entender el formato; no era un interrogatorio

Hablemos de otro entrevistado tuyo: Iñaki Urdangarin. No tanto de la entrevista en el Pla seqüència de RTVE, sino de las críticas que generó.

—Era una entrevista muy esperada. En ella confluyen todas las secciones de un diario: sociedad, economía, judicial, Casa Real, prensa rosa, deporte… Todo. Y eso crea una expectativa enorme. El problema quizás es que fuera la primera entrevista de un programa nuevo. Pero también entiendo RTVE: es la más potente para arrancar. Entiendo las críticas, pero también se ha de entender el formato: es un plano secuencia, no es una entrevista de interrogatorio. Espero que venga un día a la radio y entonces sí le pueda hacer preguntas, como, por ejemplo, del caso Nóos.

Después vino Joan Laporta. ¿Qué te sorprendió más?

—La autenticidad. Es tal como es. No se transforma ante la cámara. Es un líder natural. Por ejemplo, cuando explica cuando, de pequeño, entró en clase y todo el mundo lo aplaudió

Otro invitado fue Sergi López.

—Es una bestia de actor. Tiene una potencia brutal. Su Non solum es una de las cosas más bestias que se han hecho jamás.

Jordi Basté en una entrevista a El Nacional. Foto: El Nacional
Jordi Basté en una entrevista a El Nacional. Foto: El Nacional

Ahora haréis vacaciones y volveréis con Sílvia Abril.

—Es impresionante. Tiene un dominio de la cámara brutal. Es generosísima, pero es una payasa que mientras hace reír también muestra sus heridas. Habla mucho de Andreu (Buenafuente), y hay una parte muy divertida del show del Chiquilicuatre en Eurovisión que aún no se ha explicado

Has avanzado otro nombre: Toni Clapés.

—Sí, este me hace mucha ilusión. Es una cena. Y es maravilloso. Salen todas las caras de Toni.

Me gustaría hacer la segunda temporada de Plano Secuencia para RTVE

¿Tienes algún proyecto más en cartera que se pueda explicar?

—No, no quiero decir nada. Estamos proyectando cosas, pero no puedo explicar mucho. Me gustaría mucho hacer la segunda temporada de Pla seqüència. Personajes no faltan. El país es pequeño, por eso hay que encontrar los Cugats del mundo.

El 29 de noviembre de 2011, El món a RAC1 se pone líder, superando a El matí de Catalunya Ràdio de Manel Fuentes por solo 1.000 oyentes. ¿Recuerdas las cifras exactas?

—No

En 2011, El matí de Catalunya Ràdio de Manel Fuentes tenía 398.000 oyentes y El món a RAC1, 399.000. Unos 400.000 oyentes menos que ahora (790.000). ¿Por qué crees que pasa?

—Es verdad que Catalunya tiene más población ahora. Esto significa que una parte de la nueva población escucha radio en catalán. Gente que tiene como lengua materna el castellano escucha radio en catalán, incluyendo personas latinoamericanas que no necesitan el catalán para vivir pero quieren escucharlo. Esto es un pequeño pero gran favor a la sociedad

Algo habrás hecho bien también, ¿no?

—Seguro, pero para mí es muy básica: la rutina. Cambiar rutinas es muy difícil. Cuando Bassas se marchó de Catalunya Ràdio, todo se tuvo que reajustar. Pero la gente sigue rutinas y eso es clave.

Hay mucha nueva población en Catalunya que habla en castellano pero que escucha la radio en catalán

¿En septiembre, empezarás la vigésima temporada al frente de El món a RAC1?

—¿Pero qué no me conoces, Jofre?

Es que si te pregunto si seguirás parecerá que tenga ganas de que te vayas y si no te lo pregunto sería un mal periodista. Así que tú mismo.

—Yo lo que sé es que cuesta mucho. Tú lo sabes: tú mismo durante 12 años consecutivos te has levantado a las cuatro de la mañana y casca mucho. Hay gente que me dice: “venga, haz la vigésima temporada”. Pero si lo hago estaré toda la temporada pensando que se acaba, y entonces el rendimiento bajará

Por lo tanto, cuando sea, tenemos que imaginarnos una despedida abrupta. Nos enteraremos de un día para otro que acabas... Quiero decir, no harás una despedida alargada un trimestre...

—No, no, no. A mí lo que me encantaría es poder decir “mañana no vuelvo”. Pero creo que será imposible. O sea, estaría bien poder coger y decir “¿sabéis qué?, mañana ya está y así se ha acabado”. Será difícil, porque lo tienes que explicar a mucha gente.

Déjame terminar por donde hemos empezado. ¿Tú también eres un niño que tenía una maleta y un sueño?

— Maleta no, porque en casa teníamos bolsas, no había maletas en casa. El sueño, sí. Yo lo tuve muy fácil. Y hay una cosa que es muy bestia, y es que yo empecé haciendo radio en Vía Augusta 17, en Radio Juventud. ¿Sabes dónde está mi productora ahora? En Vía Augusta 17. Es muy bestia, se cierra un círculo. Tengo un recuerdo magnífico de aquella radio y aquel era mi sueño.