El incendio de la Bisbal continúa quemando, llega a urbanizaciones de Calonge y obliga a cerrar Les Gavarres

El incendio de la Bisbal d'Empordà, que entró este viernes, 3 de julio, en el Massís de las Gavarres, continúa quemando 24 horas después de que comenzara el fuego a raíz de los trabajos de un operario que realizaba trabajos con una radial mientras trabajaba en la carretera GI-660, muy cerca de la vegetación. Después de que durante el día se tuvieran que confinar varios municipios de la comarca y desalojar la urbanización Vall-Repòs, en Santa Cristina d'Aro, esta noche el fuego ha llegado a varias urbanizaciones del municipio de Calonge. "Hemos tenido mucho trabajo, el incendio ha llegado a Calonge, sobre todo a la urbanización de les Cabanyes, ha habido mucha afectación de jardinería, vallas y ventanas", ha informado David Borrell, jefe de los Bombers de la Generalitat, desde la Bisbal d'Empordà cuando pasaban pocos minutos de las ocho de la mañana. Las llamas han quemado una casa de esta urbanización, donde no había nadie dentro. Por eso, el responsable ha insistido en la importancia de que la gente no se marche de casa, ya que, así, si el fuego se extiende, pueden avisar con mucha más rapidez: "Entendemos que genera nervios, pero cuando la gente se autoevacúa, se está poniendo en peligro. Estar en casa es muy seguro y la vulnerabilidad de estar fuera es muy alta, una temeridad".

La casa de l'urbanització de Calonge / Foto: ACN
La casa de la urbanización de Calonge / Foto: ACN

Una veintena de vecinos de la urbanización Vall-Repòs han sido alojados la pasada noche en el espacio de Solius de Santa Cristina d'Aro. Por su parte, los niños de las casas de colonias de Romanyà de la Selva y del de Pou de Glaç de la Bisbal de l'Empordà ya se han podido desconfinar. Durante la madrugada, también se pudo abrir el pabellón de Calonge, donde han pasado la noche unas 130 personas que habían marchado de sus viviendas por su propio pie.

La marinada preocupa mucho a los Bombers

En las primeras horas de este sábado, 4 de julio, el gran objetivo de los Bombers es controlar el flanco derecho del incendio, que tiene un potencial de unas 30.000 hectáreas. Durante la noche, han podido estabilizar el 70% y la meta que se han marcado, ha explicado Borrell, es hacerlo antes de que, por la tarde, cambie el viento y entre la brisa marina. En este caso, el fuego podría volver a abrirse, una situación que inquieta a los Bombers: "Preocupa mucho poder aguantar la estabilidad del flanco derecho", ha confesado Borrell. En la última actualización, ha situado el perímetro del incendio en 2.400 hectáreas quemadas, que se ha mantenido a lo largo de la mañana, a pesar de que en un terreno "muy irregular", que también dificulta las tareas de extinción y da pie a muchos focos secundarios; cerca del 97% de la afectación está dentro del espacio natural protegido de Les Gavarres.

El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha explicado en rueda de prensa que el incendio, que continúa activo, podría llegar a afectar todo el espacio natural de Les Gavarres, unas 30.000 hectáreas, "en el peor escenario". A estas horas los Bombers continúan centrados en el flanco derecho para evitar el crecimiento potencial del fuego, sin olvidar el flanco izquierdo, que afecta a las zonas habitadas. Hoy, los Bombers actúan con 440 efectivos, 110 vehículos terrestres, 60 de los cuales son camiones de agua y el resto vehículos ligeros de coordinación y mando, y 16 medios aéreos, de los cuales 4 helicópteros bombarderos, 3 helicópteros de mando, 4 Aviones de vigilancia y ataque (AVA) y el equipo de drones, de la unidad de Mitjans Aeris. Asimismo, también se han desplazado medios del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, con 2 hidroaviones y 3 helicópteros bombarderos de gran capacidad junto con las unidades helitransportadas de las BRIF (Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales). También se han desplazado 100 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) que están desplegados en la zona y Agrupaciones de Defensa Forestal (ADF) que dan apoyo con vehículos ligeros y cisternas, y agricultores con maquinaria agrícola.

Por otro lado, por cuestiones de seguridad, el espacio natural de Les Gavarres está cerrado como medida de precaución y no se descarta el cierre de otros parques naturales con la llegada de la ola de calor este fin de semana. Esta situación, como la de "riesgo extremo" de nuevos fuegos se mantendrá, como mínimo, hasta el próximo viernes.

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El terreno quemado después del paso de las llamas / Foto: ACN

De esta manera, esta mañana los esfuerzos se centrarán en el 30% del flanco derecho que queda por estabilizar. La zona es la de la subida al Puig d'Arques, una de las montañas del macizo de les Gavarres, que se encuentra en la parte central del flanco. Durante la mañana de este sábado, los Bombers de la Generalitat mantienen desplegado un dispositivo formado por 440 efectivos, con un centenar de dotaciones terrestres y once medios aéreos —cuatro helicópteros bombarderos, tres de mando y cuatro aviones de vigilancia y ataque (AVA)— además de drones de la unidad MAER e hidroaviones y helicópteros bombarderos del Govern español. En el dispositivo también participan Mossos d’Esquadra, Agents Rurals, Protecció Civil, Agrupacions de Defensa Forestal (ADF), el Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM), Creu Roja, Unidad Militar de Emergencias (UME), la Guardia Civil y policías locales.


Activado el nivel 4 del Pla Alfa

La ola de calor que entra durante este fin de semana ha supuesto la activación del nivel 4 del Pla Alfa, el máximo previsto; el cierre del macizo se enmarca dentro de esta medida, que afectará a 20 municipios del Gironès y el Baix Empordà, según ha explicado Jaume Bosch, jefe del Área Regional de Girona de los Agents Rurals. "Tenemos los efectivos de los Bombers centrados en apagar el fuego que quema desde ayer y, por lo tanto, nos preocupa mucho que haya personas que quieran acceder al macizo", ha subrayado. Bosch ha aclarado que se ha tomado esta medida "porque nueve de cada diez incendios se deben a causas humanas; por lo tanto, intentamos evitar la frecuentación en el macizo en este momento de máximo peligro, porque cualquier actividad puede originar un nuevo incendio".

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El incendio cerca de la urbanización Les Cabanyes de Calonge / Foto: ACN

Crecen los confinamientos

Después de un final de 2025 e inicio de 2026 muy lluviosos (el agua llenó los pantanos y acabó con la grave sequía que asolaba Catalunya) hace semanas que no llueve con abundancia en la zona y la vegetación que había crecido se ha acabado secando. El fuego ha aprovechado estas condiciones para extenderse con muchísima rapidez por el macizo, afectando a los municipios de Cruïlles, Monells i Sant Sadurní de l'Heura, Santa Cristina d'Aro, Calonge i Sant Antoni y la Bisbal d'Empordà, donde se mantiene el confinamiento. Asimismo, también se ha ordenado el confinamiento de los núcleos de población diseminados al sur de la C-66, desde la Bisbal d’Empordà hasta Mont-ras. Después de evaluar el incendio y su evolución, los Bombers han llegado a la conclusión de que hay que ser previsores. Protecció Civil ha enviado una alerta a los móviles pidiendo a la población que se confine en casas con puertas y ventanas cerradas. En total, se calcula que hay unas 12.000 personas confinadas.

La consellera de Interior, Núria Parlon, ha insistido en la necesidad de mantener estas órdenes de seguridad para minimizar riesgos y facilitar las tareas de los equipos de emergencia. La consellera ha pedido ayuda “apelando a la corresponsabilidad del conjunto de la ciudadanía”.

Una tarde difícil

Aunque durante la noche se ha podido avanzar el trabajo, David Borrell, ya ha dejado claro que la tarde será muy complicada por el cambio de viento y ha mostrado la preocupación de los efectivos porque se trata de un incendio con “un perímetro muy irregular, inestable y mal quemado", lo cual hace mucho más difícil su extinción.