El Govern de la Generalitat ha decidido mantener abiertos los peajes de la autopista C-32 sur como alternativa a la AP-7. Así lo ha explicado la consellera de Territori, Sílvia Paneque, en una rueda de prensa en la que ha explicado que el servicio de Rodalies se reanudará durante el día de mañana. De esta forma, las barreras que hay en Sitges, Vilanova i la Geltrú y Cubelles se mantendrán abiertas y no serán de pago como alternativa al corte que hay en la vía de la AP-7 de Martorell hacia el sur del país -no incluye la de El Vendrell-. Y es que el descarrilamiento que hubo en un tren de la R4 en Gelida este martes por la noche a causa de la caída de un muro de contención ha dejado un muerto y una cuarentena de heridos y ha provocado inestabilidad en la infraestructura de la autopista AP-7, ya que, justo en ese tramo, pasa por encima de la vía. "Ha de venir a contribuir a una mejora de la distribución del tráfico", ha dicho Paneque haciendo referencia a la apertura de las barreras, que ya han estado abiertas durante todo el día de hoy.

La consellera también ha anunciado la supresión de las limitaciones de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en los municipios del Área Metropolitana de Barcelona hasta el viernes y con carácter prorrogable. "Con el aumento de coche privado que puede haber entendemos que no haya estas limitaciones", ha defendido la portavoz del ejecutivo catalán, que subraya que se han activado todos los mecanismos. Eso sí, el ejecutivo recomienda el teletrabajo y evitar la movilidad tanto como sea posible. 

La red ferroviaria volverá de forma "escalonada" a la normalidad

El corte de Martorell se ha iniciado a las seis de la tarde, cuando un vehículo de los Mossos d'Esquadra se ha incorporado a la autopista en dirección sur desde el área de servicio Porta de Barcelona para dar cobertura a un vehículo del Ministerio de Fomento, que ha ido colocando conos en la calzada. Según ha explicado Marc Patxot, jefe del Área Regional de Tráfico de la Región Metropolitana Sur, los carriles se han ido reduciendo de manera gradual, pasando de cuatro a uno hasta la salida de Martorell.

Por su parte, el conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, ha hablado de un retorno "escalonado" a la normalidad, y también ha apuntado que la situación laboral con los maquinistas puede condicionar la situación. La consellera de Territorio, Sílvia Paneque, ha explicado que se reforzarán las frecuencias de FGC, y que habrá un plan alternativo de transporte en la R4 en el tramo afectado por el choque, entre Martorell y Vilafranca. "Después de un corte de tantas horas y la complejidad de un accidente y todos los elementos que lo han acompañado, prevemos que el restablecimiento sea progresivo", ha apuntado Paneque.