El Gremi de Floristes ha alertado este lunes del creciente descontrol en la venta de rosas durante la diada de Sant Jordi, una situación que, según denuncian, está marcada por la saturación de paradas y la competencia desleal. Actualmente, aseguran, más del 70% de los puntos de venta son de particulares, hecho que genera un escenario que califican de caótico e insostenible para el sector profesional.
El presidente del gremio, Joan Guillén, ha advertido que la raíz del problema es “un sistema no inclusivo de licencias” que facilita la aparición de empresas externas que solo operan durante la campaña. “Tenemos un problema grave y es el intrusismo”, ha remarcado, “y es porque hay una serie de empresas pirata que se dedican a promocionar la diada bajo el lema de la rosa barata”.
Según el gremio, estas prácticas provocan una descapitalización del sector y afectan directamente a los negocios de proximidad. También denuncian el impacto de la economía sumergida, que calculan en más de 15 millones de euros en pérdidas fiscales. Guillén ha detallado que, de los aproximadamente 25 millones de euros que se prevén generar con la venta de siete millones de rosas en Catalunya, “solo alrededor de 10 millones recaen dentro del sector”. Los floristas también alertan de que la situación no solo les perjudica económicamente, sino que degrada la imagen de la diada en todo el territorio.
Sistema saturado en Barcelona
En la capital catalana, el problema se ve agravado por la saturación del sistema de solicitud de paradas. El programa digital DRAC, diseñado para gestionar unas 2.500 licencias, ha recibido hasta 12.000 peticiones, hecho que ha provocado su colapso. Ante este escenario, el gremio reclama al Ayuntamiento de Barcelona criterios más restrictivos y claros en el otorgamiento de licencias, así como la limitación de paradas a profesionales y entidades sociales. “Sabemos que es complicado”, ha admitido Guillén, “pero se debe poner más presión para que todas aquellas personas que ocupan la vía pública de forma ilegal lo dejen de hacer”.
Por su parte, la teniente de alcalde Raquel Gil ha asegurado que el consistorio trabaja para combatir la “competencia desleal” y ha anunciado la creación de un grupo de trabajo de cara a la próxima diada. “Así podremos ver qué herramientas tenemos para poder luchar contra esta situación y ordenar los espacios dando prevalencia a los sectores profesionales”. La Guardia Urbana desplegará un dispositivo similar al del año pasado, cuando se decomisaron 2.700 rosas ilegales. Este año, participarán 227 agentes y 207 auxiliares, y se podrán imponer sanciones que superan los 150 euros.
Expectativas positivas para libros y pan
En paralelo, el Gremio de Libreros de Catalunya prevé una jornada con alta participación y más espacios de venta en todo el territorio. Su presidente, Èric del Arco, ha destacado que “más que saber cuántos libros venderemos, lo que queremos es que cada persona encuentre lo que busca”, y ha reivindicado el carácter popular de la jornada.
También el sector de los panaderos afronta Sant Jordi con optimismo. El presidente de los Gremis de Flequers de Barcelona, Jaume Bertran, ha celebrado la incorporación de nuevos productores al pan de Sant Jordi y confía en un aumento de ventas, favorecido por el hecho de que este año el día cae en jueves.