El fatídico presagio de la OMS con el calor en Europa

Las sucesivas olas de calor que se han registrado las últimas semanas en Europa son solo un aperitivo de lo que vendrá. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido este jueves que lo vivido estos días es solo un "ensayo general" de las situaciones que en el futuro se multiplicarán en el continente. Uno de los peores efectos de esta situación es un aumento de la mortalidad en personas de más de ochenta años por causas derivadas del calor. De hecho, se calcula que, en este sentido, las muertes podrían duplicarse. El director regional de la OMS en Europa, Hans Henri P. Kluge, ha avisado de que "Europa se calienta más del doble de la media mundial. Las olas de calor ya no son eventos puntuales. Son crisis recurrentes que se hacen más frecuentes, intensas y prolongadas", según informa la agencia ACN. En España, la OMS asegura que "ya se han estimado más de 300 muertes asociadas al calor en solo unos pocos días".

El portavoz de la OMS ha descrito la situación que vive el continente: "En toda Europa, ahora mismo, la gente tiene dificultades para dormir. Las urgencias se están llenando y los servicios de ambulancias están batiendo récords. Cada verano en que no nos preparamos es un verano que pagamos con vidas". Los planes de acción actuales son de gran importancia porque "están salvando vidas", pero hay que tener presente que para la OMS "se necesitan más en toda la región europea". Las propuestas de la OMS son consejos "prácticos" y "asequibles" que implican mantener persianas y cortinas cerradas durante el día, ventilar de noche, beber agua a menudo, evitar el sol al mediodía y comprobar el estado de vecinos y familiares mayores. "Una llamada no cuesta nada y puede salvar una vida", manifiesta la organización. Según la OMS, cerca del 60% de las hospitalizaciones después de atenciones de emergencia han afectado a personas de 75 años o más, muchas de las cuales habrían sido evitables.

Barcelona y París como ejemplos

La Organización Mundial de la Salud ha reivindicado también el papel de las ciudades y las autoridades locales en las medidas de reducción de los efectos del calor entre la ciudadanía. En este contexto, el organismo ha puesto como ejemplos la ciudad de Barcelona, por la expansión de los refugios climáticos hasta más de 500 espacios este verano, un centenar más respecto al año anterior. Y París, que ha activado su sistema de seguimiento del bienestar para personas mayores y vulnerables. La OMS propone estos ejemplos urbanos como intervenciones que considera "prácticas" y "escalables" y recomienda a todas las ciudades europeas disponer de medidas parecidas.