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La Guàrdia Urbana de Barcelona ha detenido a un hombre de 46 años, cuya nacionalidad no ha sido revelada, por una serie de incendios en el distrito de Nou Barris. El hombre está acusado de un delito de daños por estos hechos, pero, aparte, también se investiga la posibilidad de que el mismo individuo sea responsable de haber originado el incendio que comenzó el martes en Collserola y que ha quemado unas 54 hectáreas y media. Por ahora, los Mossos d'Esquadra no se arriesgan y dicen que de momento no hay pruebas que permitan atribuir claramente la autoría del fuego al mismo hombre, pero se están haciendo gestiones para verificar si puede tener relación.

La detención se produjo durante la mañana de ayer, miércoles 26 de agosto, cuando la Guàrdia Urbana pilló al hombre in fraganti mientras quemaba varios contenedores en la calle Palamós. Los agentes lo detuvieron inmediatamente por un delito de daños, pero la situación no quedó ahí. Algunos indicios han motivado a los Mossos d'Esquadra a intervenir, y ahora se investiga la posible implicación de este hombre en el incendio que obligó a confinar los barrios de Torre Baró y Ciutat Meridiana. De momento, la investigación continúa abierta y la policía catalana se niega a revelar más información sobre esta.

Queda en libertad

Después de ser detenido, el hombre pasó a disposición judicial. La plaza en funciones de guardia de detenidos 1 de Barcelona lo ha recibido esta mañana, y después de que el hombre se acogiera a su derecho a no declarar, ha quedado en libertad. Cabe destacar que la acusación era exclusivamente por la quema de los contenedores, ya que todavía no está formalmente acusado de haber causado el fuego que ha asolado Collserola. La calle de Palamós, donde el individuo quemó los contenedores, está a 1,6 kilómetros de las calles Lliçà y Castellví, donde los equipos de emergencias desalojaron el martes una línea de vivienda de Torre Baró por el incendio.

El incendio más grande en Collserola en 30 años

Los incendios en la Serra de Collserola son habituales; cada verano hay unas cuantas decenas. Normalmente, se trata de pequeños fuegos que se apagan rápidamente, pero en este caso se descontroló y se convirtió en el más grande en la zona en los últimos 30 años. El incendio, que ya se ha declarado como controlado, empezó poco antes de las tres y media de la tarde del martes, y evolucionó hasta convertirse en un auténtico peligro. A causa del avance de las llamas y el humo, se ordenó —a través de un ES-Alert— el confinamiento de la población de los barrios de Torre Baró y Ciutat Meridiana y se pidió que no se abrieran ni puertas ni ventanas. Afortunadamente, la colaboración de los Bombers de la Generalitat, los Bombers de Barcelona y otros cuerpos de emergencia permitió poder estabilizar el incendio y, ayer por la noche, declararlo como controlado.