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¿Cuáles son los bosques más secos? El Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF) ha desarrollado una herramienta para alertar del riesgo de incendio en tiempo real y en plena ola de calor, a partir de conocer la humedad de la vegetación forestal. La herramienta, llamada ForestDrought, permite consultar un mapa que muestra el contenido de agua del suelo tanto en la Península como en las islas Baleares.

Por ejemplo, actualmente las zonas más secas de Catalunya se concentran en el Vallès Oriental y Occidental, en el Maresme, la Selva, el Gironès y la Garrotxa. A escala estatal, destacan la zona occidental de Andalucía y Castilla-La Mancha. En todas estas zonas se detecta una humedad inferior al 100% e, incluso, del 80%, lo que suele ser indicativo de estrés por sequía. Si es inferior al 80%, hay que estar alerta, porque significa que la vegetación está muy seca y se puede encender con más facilidad, de acuerdo con el investigador Miquel Cáceres. Los mapas muestran que las abundantes lluvias de invierno hicieron que los bosques llegaran a junio con buenas reservas de agua, pero que las olas de calor han cambiado la situación a causa de la transpiración de las plantas.

 

Vídeo: Contenido de humedad del combustible vivo. Si el valor es inferior al 100%, suele ser indicativo de estrés por sequía, y si llega a ser inferior al 80%, hay que estar alerta, porque significa que la vegetación está muy seca y puede encenderse con más facilidad / CREAF


El caso es que la humedad de la vegetación es un indicador que no se suele incluir en los modelos de predicción de incendios porque es difícil de calcular con precisión, pero si se combina con otros parámetros, como la temperatura o las precipitaciones, permite generar mapas de riesgo de incendios más precisos. Un estudio liderado por el CREAF y publicado en la revista New Phytologist explora cómo incorporar la humedad de la vegetación en los modelos de riesgo de incendio para mejorar su prevención y gestión, lo que hace la plataforma desarrollada por el Ecosystem Modelling Facility (EMF) del CREAF. La herramienta actualiza diariamente el estado hídrico de los bosques y el contenido de agua del suelo mediante mapas de libre acceso, con datos integrados de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y el Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat), entre otros. La información se cruza con datos sobre el tipo de suelo, el relieve y la estructura de los bosques procedente del Inventario Forestal Nacional, el Mapa Forestal de España y mapas LiDAR.

Además de la sequedad del suelo y las plantas, se pueden visualizar otros indicadores críticos para la prevención, como el potencial de que el fuego se propague por las copas de los árboles, la probabilidad de que se encienda el sotobosque y la humedad de la vegetación muerta. "Queremos que la herramienta sea útil para anticipar con más fiabilidad cuándo y dónde la vegetación viva se encuentra en una situación crítica y puede representar un riesgo en relación con los incendios", señala el científico de datos del equipo, Víctor Granda. La investigación demuestra que los árboles resisten mejor la sequía al tener raíces profundas y cerrar sus poros para retener agua, mientras que los arbustos del sotobosque se secan mucho más rápido, lo que explica por qué dos bosques vecinos con el mismo clima pueden presentar riesgos de incendio totalmente diferentes. Ahora, uno de los retos es incluir información más detallada sobre las características de los suelos, como la cantidad de rocas y la profundidad del suelo, y también un conocimiento más detallado sobre la fisiología de cada especie y representar con más precisión el movimiento del agua dentro de los bosques.
 

 

Vídeo: uno de los otros indicadores de la herramienta ForestDrought. Potencial de que el fuego se propague por las copas de los árboles en Catalunya / CREAF