Una "cola molecular" natural podría ayudar a superar la resistencia de los tumores a la inmunoterapia

Investigadores del Institut Català d'Oncologia (ICO) y el Institut d'Investigació Biomèdica de Girona (IDIBGI) han identificado una nueva estrategia para dificultar que las células tumorales escapen de las defensas del organismo. El estudio, publicado en la revista Phytomedicine, muestra que la silibinina, un compuesto natural presente en las semillas del cardo mariano (Silybum marianum), interfiere en uno de los mecanismos que los tumores utilizan para frenar el sistema inmunitario.

El cardo mariano es una planta silvestre que podemos encontrar en márgenes de caminos, terrenos abandonados y otros espacios abiertos. Se reconoce por las hojas verdes con manchas blancas y bordes espinosos, y por las flores de color púrpura. Sus semillas contienen silibinina, una sustancia que ahora se investiga por su posible papel en el desarrollo de nuevas estrategias contra el cáncer.

Imatge representativa d'un card marià.
Imagen representativa de un cardo mariano (Silybum marianum).

Una "cola molecular" que impide al tumor esconderse

Para esquivar las defensas del organismo, algunas células tumorales utilizan una proteína llamada PD-L1, que actúa como un freno del sistema inmunitario. Cuando esta proteína entra en contacto con los linfocitos T, las células encargadas de reconocer y destruir las células tumorales, reduce su actividad y facilita que el cáncer escape del ataque inmunitario.

La silibinina podría dificultar esta estrategia antes de que la proteína llegue a la superficie de la célula tumoral. Sara Verdura, coautora principal del trabajo, explica que "la unión prematura de las moléculas de PD-L1 las deja atrapadas durante el proceso de fabricación. Esto hace que los mecanismos de control de calidad de la célula las reconozcan como defectuosas y las destruyan antes de que puedan llegar a la superficie". Sin este escudo, los linfocitos T pueden mantener mejor su actividad contra el cáncer. "Las inmunoterapias actuales liberan el freno inmunitario cuando la PD-L1 ya está instalada de manera estable en la superficie de la célula tumoral. Nuestros resultados muestran que es posible intervenir en una etapa anterior", explica Javier Menéndez, investigador del ICO y el IDIBGI y uno de los autores principales del estudio.

Una combinación que refuerza el ataque inmunitario

Los investigadores también han estudiado qué ocurre cuando la silibinina se combina con otros compuestos dirigidos contra la PD-L1. En modelos celulares de cáncer colorrectal, de mama y de pulmón, la combinación con un compuesto experimental consiguió una eliminación casi completa de las células tumorales en presencia de linfocitos T. Además, añadir silibinina aumentó la eficacia del atezolizumab, una inmunoterapia que ya se utiliza en pacientes.

Por su parte, Elisabet Cuyàs, también coautora principal, y Joaquim Bosch Barrera, jefe del grupo OncoGir-Pro del ICO-IDIBGI, destacan que los tumores que fabrican más PD-L1 cuando detectan la actividad de los linfocitos T podrían ser especialmente sensibles a esta combinación.

Los resultados abren una posible vía para mejorar los tratamientos que ayudan al sistema inmunitario a combatir el cáncer. Sin embargo, la investigación se encuentra todavía en una fase preclínica: habrá que estudiar los efectos de la silibinina en modelos animales y evaluar su seguridad antes de valorar posibles ensayos clínicos. Por lo tanto, no se puede considerar actualmente un tratamiento contra el cáncer.