Una cincuentena de personas se ha concentrado esta mañana en la plaça de l'Església de Vidreres (La Selva) para reclamar la abolición de los correbous. Y es que esta es una celebración que se recupera este sábado por la tarde en el municipio después de dos años de paro a causa de la pandemia.

El acto ha arrancado sobre las nueve y media de la mañana con una concentración ante la iglesia de Santa Maria de Vidreres. Con los disfraces de dinosaurio de algunos participantes, la organización ha querido escenificar que "los correbous son un acto de la prehistoria".

Aïda Gascón, directora de AnimaNaturalis y coordinadora de la plataforma Prou Correbous, ha indicado que tienen como objetivo que el Parlament de Catalunya prohíba esta práctica y concienciar a la ciudadanía para que "busque formas de divertirse que excluyan el maltrato animal"."De la misma manera que no tiene sentido que haya dinosaurios corriendo por las calles del pueblo durante las fiestas, tampoco tiene ningún sentido que hagan correr vaquillas o bueyes", ha afirmado la coordinadora de la plataforma Prou Correbous.

Una vez han leído el manifiesto en la plaça de l'Església, los manifestantes se han desplazado corriendo hasta el cerrado donde este sábado correrán los bueyes. Y han recorrido el camino que hacen los bueyes cuando los liberan por la calle. "Pedimos valentía política y prohibirlo desde el Parlament de Catalunya", ha declarado Gascón. También ha remarcado que es necesario que haya concienciación ciudadana "sobre todo entre los jóvenes". Y ha pedido "ponerse a la piel de los animales, que están obligados a correr y buscar otras formas de divertirse, sin necesidad de hacer sufrir los animales".

En esta línea, la coordinadora de la plataforma Prou Correbous ha asegurado estar convencida de que "nadie tiene intención de hacerles sufrir". No obstante, ha explicado el sufrimiento que tienen que pasar los animales. "Sufren estrés y muchas veces se mueren por agotamiento, ataques cardiacos o porque se dan golpes con las paredes o las barreras". "El maltrato animal ya no tendría que tener cabida en las fiestas", ha concluido.

Un referéndum perdido

En diciembre del año pasado se celebró un referéndum en el municipio para decidir el futuro de los correbous en Vidreres. Con un 53% de los votos, los vidrencs y vidrenques mayores de 16 años votaron a favor de mantener los correbous. Cabe decir, sin embargo, que la participación fue baja. Solo 1.685 personas de las 6.983 llamadas en las urnas votaron, un 24,13%. "Hay poca participación ciudadana y el problema es que la gente que no posiciona. La neutralidad favorece siempre al opresor", ha sentenciado la coordinadora de la plataforma Bastante Correbous.

A pesar de la reanudación de los correbous, los animalistas esperan que "sea el último año que se hacen correbous en Vidreres". De momento, sin embargo, tanto este sábado por la tarde como el domingo se celebran los correbous en la plaza. Y el domingo por la mañana, la celebración se realizará por las calles del pueblo siguiendo el recorrido que han hecho los manifestantes.