Cierra el restaurante PicNic de Sitges por incumplir la ley de costas

El conocido restaurante PicNic de Sitges (Garraf), en pleno paseo marítimo, ofrecerá el domingo su último turno después de setenta años y cerrará, como ya lo hicieron hace unos meses los otros establecimientos aledaños. El Gobierno ha ordenado el cierre por incumplir la ley de costas, ya que el local se sitúa en terrenos de dominio público junto al mar. Después de un largo periplo judicial de más de una década, la semana pasada el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) tumbó el último recurso del restaurante para tratar de salvarse, de modo que se deberá ejecutar la orden sí o sí. Los propietarios lamentan que se les eche sin que el derribo se vislumbre a corto plazo y creen que esto impactará negativamente en la imagen de la localidad costera, porque al final será un espacio vacío cayéndose a trozos.

 

El Ministerio de Transición Ecológica, a cargo de la vicepresidenta Sara Aagesen, notificó la semana pasada a la propiedad del restaurante, el grupo Matas Arnalot, un ultimátum para dejar las instalaciones. El próximo lunes 28 de septiembre será el último día para hacerlo de manera voluntaria y, si no lo hacen, el martes 29 será forzosamente. La familia Matas ha explicado en declaraciones a la agencia ACN que hace ya un año que recibieron la resolución judicial que les instaba a cerrar porque el gobierno español pretende derribar el edificio por incumplir la ley de costas. Han presentado varios recursos para frenarlo, sin éxito

El restaurante está ubicado desde hace más de setenta años en este edificio del paseo marítimo, obra del arquitecto José Antonio Coderch y considerado bien de interés local. Antes, había sido desde 1933 el restaurante El Brollador y, después, una horchatería. Los actuales propietarios son la tercera y cuarta generación de la familia que lleva el PicNic, que es un restaurante de tapas, pescados y arroces. "Ahora no queda más remedio que dar por terminada una época", lamentan. Aseguran también que tienen "el corazón partido" por tener que despedir a todos los trabajadores del restaurante, que son una cincuentena. Todos ellos prevén compartir un aperitivo de despedida el domingo por la tarde con los clientes "para decir adiós y marcharse dignamente".

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El restaurante PicNic, a escasos metros del mar / ACN

La familia Matas lamenta que, a pesar del reconocimiento que tiene el lugar en el ámbito local, esto no tenga valor de cara a los tribunales para evitar el derribo, porque no se trata de un bien de interés nacional. Además, los propietarios del PicNic sostienen que el local no está situado en primera línea de mar, ya que entre el restaurante y la arena hay un tramo de paseo. Así, piden que se revise la delimitación de la zona marítimo-terrestre, porque interpretan que la ley de costas deja abierta esta posibilidad. También solicitan poder mantener la actividad hasta que haya un proyecto firme de derribo, ante el cual afirman que asumen el compromiso de marcharse con dos meses de antelación.

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El Club del Mar de Sitges ya tuvo que cerrar / ACN

"Puede estar años cerrado con placas metálicas, sin ningún uso"

Lo que no quieren, insisten los propietarios, es que pase lo mismo que en los locales vecinos, donde estaban el Club de Mar y el restaurante Kansas: ambos desalojados también por orden del Gobierno por el mismo motivo. La intención del Estado es la de derribar, pero por ahora los dos edificios están tapiados y son susceptibles al vandalismo. La familia Matas avisa que el conjunto de locales "puede estar años cerrado con placas metálicas, sin ningún uso, esperando que caiga solo" y auguran que "esto solo servirá para dañar la imagen de Sitges". En octubre del año pasado, el Ministerio adquirió el edificio del Club de Mar después de un litigio en los tribunales. La entidad, con setenta y tres años de historia y 340 socios, tuvo que abandonar las instalaciones. Por su parte, la alcaldesa de Sitges, Aurora Carbonell, pide que los locales se puedan utilizar hasta que sean derribados para no tenerlos allí en medio "cayéndose a trozos" y también pide una alternativa al cierre.