Cerca de 700 científicos alertan a Catalunya por el Superniño: "Preparen el país para lo peor"

Cerca de 700 científicos han alertado a Catalunya por el Superniño y los fenómenos meteorológicos extremos que se pueden producir el próximo año. "Preparen el país para lo peor", advierten, en una carta abierta en la que reclaman medidas urgentes a la Generalitat y al resto de administraciones. Concretamente, ante los riesgos del calentamiento global y de la intensificación del fenómeno del Niño, los firmantes del texto reclaman reservas estratégicas de alimentos, medicamentos y productos básicos, especialmente en el área metropolitana de Barcelona. Asimismo, proponen reforzar las infraestructuras críticas, los sistemas de alerta y los dispositivos de prevención y extinción de incendios. "La incertidumbre no puede convertirse en una excusa para la inacción", avisan, justamente la misma semana que la dana Adam ha devastado el País Valencià.

En la carta, sostienen que Catalunya presenta una vulnerabilidad especial ante los episodios meteorológicos extremos. ¿Por qué? Por la concentración de construcciones en zonas inundables y la dependencia de infraestructuras, redes eléctricas y cadenas de suministro que podrían verse afectadas simultáneamente durante una emergencia grave. Asimismo, los científicos se muestran preocupados por la dependencia alimentaria del país, y reclaman proteger la producción agrícola y ganadera local. En este sentido, consideran que una interrupción prolongada del transporte por causas meteorológicas podría acabar provocando problemas de seguridad alimentaria.

Medidas necesarias

Las medidas que proponen incluyen la revisión de las vías de comunicación, las redes eléctricas, las desaladoras, las plantas potabilizadoras, los hospitales y los sistemas de telecomunicaciones, a la vez que piden garantizar los suministros esenciales ante posibles interrupciones prolongadas de carreteras y líneas ferroviarias. Además, plantean reforzar durante todo el año los medios de prevención y extinción de incendios, ampliar si es necesario los sistemas de monitorización de torrentes y puntos críticos, y preparar planes específicos para afrontar olas de calor, sequías, inundaciones e interrupciones del suministro de agua o electricidad. Por otra parte, piden habilitar refugios climáticos efectivos e informar a la ciudadanía de los riesgos que consideran que comportará el 2027.

La carta vincula todas estas demandas con la posible intensificación del fenómeno del Niño durante los próximos meses, que puede agravar los efectos del calentamiento global y la crisis climática. Sin embargo, admiten que no se puede predecir con precisión cuándo y dónde se producirán los episodios meteorológicos extremos, pero hay que prepararse. "Prepararse no es alarmismo. Es una responsabilidad", afirman los impulsores del texto, que reclaman a todas las administraciones que actúen de manera preventiva, y añaden: "No estamos pidiendo que se anuncie el fin del mundo ni afirmando que todos los escenarios más extremos se tengan que producir". La misiva concluye con un llamamiento a preparar el país antes de que una eventual emergencia comprometa el funcionamiento de los servicios esenciales.

Entre los firmantes de la carta se encuentran el investigador del CSIC Antonio Turiel; la directora del Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC), Elisa Berdalet; el catedrático de Ecología de la Universitat de Girona Emili García Berthou; la catedrática de la Universitat de Barcelona Isabel Cacho; el profesor de investigación del CSIC Rafel Simó y la investigadora del Centre d'Estudis Avançats de Blanes (CEAB-CSIC) Núria Catalán. La iniciativa también ha recibido el apoyo de profesionales de otros ámbitos, estudiantes y ciudadanos particulares.

La carta se ha publicado en el portal Alerta El Niño, una iniciativa de sensibilización y movilización ciudadana ante los riesgos climáticos asociados al fenómeno de 2026-2027. Según explican sus impulsores, forma parte del mismo movimiento que la plataforma internacional El Niño Warning y pretende trasladar sus advertencias especialmente a los países de habla hispana y del sur global. La campaña reclama a los gobiernos medidas de prevención, información pública y preparación institucional ante los posibles efectos del fenómeno climático.