Ya han pasado más de diez meses desde que se detectaron los primeros casos del brote de peste porcina africana en jabalíes muertos en la sierra de Collserola y, con los cuatro nuevos positivos anunciados este jueves, la cifra total de animales afectados por esta enfermedad (extinguida durante años en el país) ya llega a los 400. Estos nuevos casos se han detectado dentro de la zona considerada de alto riesgo: dos dentro del término municipal de Sant Cugat del Vallès y los otros dos en El Papiol. Esta grave crisis que ha tenido grandes afectaciones sobre el sector porcino en Catalunya y también sobre la movilidad de las personas, ya que la montaña de Collserola, el pulmón verde de Barcelona y un espacio de ocio y esparcimiento para sus vecinos, permanece cerrada desde finales de noviembre para intentar contener el brote.
Ya desde la detección de los primeros casos, que pusieron en alerta el Govern y la conselleria de Agricultura, el president de la Generalitat, Salvador Illa, y el conseller del ramo, Òscar Ordeig, han ido defendiendo la eliminación de buena parte de la población de jabalíes, al considerar que esta se ha descontrolado en entornos como Collserola. Desde entonces, se han ido haciendo batidas constantes y, según el último balance, en la última semana se han capturado 429. Así, dentro de la zona infectada se han capturado 12.818 desde finales de noviembre del año pasado. La cifra en el conjunto de Catalunya se eleva ya por encima de las 26.500, un número que no para de crecer. Esta estrategia se enmarca en la lucha contra el brote de peste porcina, pero también para reducir de manera general la población de jabalíes, una reivindicación histórica de la payesía del país que ha chocado con el rechazo del sector ecologista y animalista, que lo consideran desproporcionado.
Una posible desescalada a finales de año
Mientras tanto, la polémica por el cierre de Collserola continúa sobre la mesa. Ya hace muchos meses que los vecinos del entorno han visto restringido su acceso al parque y reclaman soluciones. Partidos como Esquerra Republicana han pedido la reapertura del espacio, pero, mientras tanto, el Govern lo ha ido alejando. A finales de septiembre, el conseller Ordeig planteó una "desescalada" de las restricciones por la peste porcina a finales de año, cuando ya hará un año desde que estalló el brote. El dirigente socialista se había reunido con los alcaldes de los municipios que forman parte del perímetro de alto riesgo (donde se han ido detectando los positivos) para analizar la reapertura del medio natural "de manera segura", pero considerando que hacerlo ahora sería "prematuro". "No tenemos certezas; la única certeza que tenemos es la de continuar haciendo este buen trabajo de contención, de vaciado, de rastreo de los positivos. Se trata, sobre todo, de no estropear el buen trabajo que se ha hecho hasta ahora", afirmaba entonces, mientras se continúan registrando positivos.