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El incendio declarado en un tren de alta velocidad con destino a Figueres ha desatado este lunes el caos en el sistema ferroviario y ha provocado afectaciones de gran alcance en la línea Madrid-Barcelona. El fuego se ha originado en la cabina situada en la cola del convoy y ha obligado a interrumpir temporalmente la circulación en ambos sentidos, una situación que se ha alargado hasta pasadas las ocho y media de la tarde, cuando Adif ha informado de la reanudación parcial del servicio. La parada ha dejado varios trenes inmovilizados en la estación de Atocha, en Madrid, y también en Zaragoza, entre ellos convoyes con destino a Barcelona, mientras largas colas de pasajeros todavía esperan para poder subir a sus trenes. En Catalunya, Protección Civil ha puesto en prealerta el plan FERROCAT por la acumulación de viajeros en las estaciones de Lleida y Barcelona-Sants.

Ante el alcance de la incidencia, el director general adjunto de Renfe, Sergio Bueno, ha comparecido ante los medios y ha cifrado en "entre 4.000 y 4.500" el número de viajeros de la operadora pública afectados. Por su parte, Iryo ha informado de que la parada ha afectado a 4.500 de sus usuarios, mientras que Ouigo estima que en su caso son 2.000. Sumadas las cifras, la incidencia ha afectado a unos 11.000 viajeros. En el momento en que se ha producido el incendio había 14 trenes en circulación, que han sido desviados o conducidos hasta estaciones de Guadalajara, Calatayud, Zaragoza y Lleida. A estos convoyes se suman otros servicios que estaban programados para salir durante la jornada y que, según Renfe, ya no podrán iniciar el trayecto.

Situación en Barcelona-Sants

En Sants, la incidencia ha provocado largas colas y confusión entre los usuarios que esperaban trenes hacia Madrid y otras conexiones. Las aglomeraciones han ido creciendo a lo largo de la tarde, a la vez que los trabajadores de Adif no tenían información clara sobre el estado del servicio. La cola para llegar al mostrador de Renfe llegaba casi al exterior de la estación en el momento más crítico. "Nosotros teníamos un AVE hacia Madrid a las 20 h, pero ahora mismo no sabemos si podremos salir", ha explicado Laia Lozano en declaraciones a ElNacional.cat. La confusión se ha apoderado de los viajeros hasta que la situación ha empezado a dar símbolos de mejora. Justo antes de que Adif anunciara la reanudación parcial del servicio, José Antonio consultaba los diversos canales oficiales para ver si finalmente podría coger el AVE hacia Figueres, programado inicialmente para las 19:54. "Desconozco si podré llegar hoy", ha dicho.

Los usuarios pasan el control de seguridad en Barcelona-Sants / Lluís Tomàs

"Es muy triste la falta de información"

Jordi Tomas, uno de los pasajeros afectados por la incidencia, ha denunciado sobre todo la falta de información durante las horas que ha pasado parado en Zaragoza. Había salido de Barcelona en un AVE de las tres de la tarde con destino a Madrid y, al llegar a la estación de Delicias, el tren no ha reanudado la marcha. "Nos han dicho rápidamente que había habido una incidencia y que saldríamos con retraso", explica a este diario. Con el paso de las horas, sin embargo, las explicaciones han dejado de llegar. "No daban ningún tipo de información, la gente iba abandonando el tren y no decían si pondrían autocares", lamenta. Más tarde, el revisor les ha explicado que se intentaría habilitar una de las vías para reanudar parcialmente la circulación, hecho que se ha producido cuando a muchos usuarios ya se les había agotado la paciencia. Después de cerca de tres horas de espera y ante las informaciones que apuntaban que el servicio no se recuperaría ese día, Jordi y otros viajeros han optado por compartir un taxi hasta Madrid. "Lo que es muy triste es la falta de información", insiste. "Te decían que podías marcharte y te devolvían el dinero, pero eso no es una solución para quien tiene que llegar a Madrid".

Bueno ha lamentado "la situación en que se han visto inmersos todos los viajeros afectados", como Jordi. Mientras tanto, los trabajos continúan sobre el terreno con un amplio dispositivo. Según el directivo de Renfe, están operativos "todos los equipos de seguridad" de la compañía, así como personal de Adif, miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y efectivos de los bomberos.

Se desconoce el origen del fuego

Sobre la causa del incendio, Renfe asegura que todavía no dispone de una explicación y que la prioridad continúa siendo atender a los pasajeros y gestionar las consecuencias de la incidencia. "Desconocemos las causas de por qué se ha incendiado, porque estamos volcados ahora mismo en la atención a los usuarios", ha afirmado Bueno. El directivo ha añadido que, según la información disponible hasta ahora, no consta ningún fallo previo en el funcionamiento del tren y que fueron el maquinista y la tripulación quienes detectaron el incendio. Renfe también defiende que el convoy estaba al día de las revisiones: "Todo el material rodante se encuentra en perfecto estado de revisión y mantenimiento" y cumple los ciclos establecidos en función del kilometraje. Bueno ha admitido que desconoce la antigüedad concreta del tren, pero ha asegurado que las inspecciones se hacen "escrupulosamente" dentro de los plazos previstos.