Cargando...

La ofensiva para pedir que la televisión sea gratuita en los hospitales redobla la presión y cada vez tiene más apoyos. Hace dos meses, Rosita Rochina, una mujer de 95 años ingresada en un centro sanitario catalán, impulsó una campaña a través de la plataforma change.org y este miércoles, 23 de septiembre, ya ha conseguido 63.790 firmas. Y va subiendo. Además, la misma plataforma ha comenzado esta semana una campaña publicitaria con la imagen de Rosita en las marquesinas de los alrededores de los hospitales públicos de Catalunya. Rosita lleva más de cinco meses ingresada en un centro sanitario de Catalunya, aunque pensaba que estaría "poco tiempo".

En el hospital las esperas "son muy largas y, a veces, hay muy poco que hacer". Por eso, la televisión se ha convertido todo este tiempo en su gran aliada: "Distrae mucho y hace compañía", decía en agosto en declaraciones a la ACN. Pero este pasatiempo en el hospital tiene un precio. Concretamente, 25 euros semanales es lo que se gasta Rosita por ver la televisión. Es decir, que ya se ha gastado unos 500 euros, aunque comparte el precio "con los vecinos" de la habitación, según señalaba el mes pasado. Muchas tardes las pasan viendo concursos de televisión, las noticias, películas antiguas o programas del corazón. Por eso, pide al Ministerio de Sanidad y a las comunidades autónomas que en todos los hospitales públicos del Estado español sea gratuito encender la televisión. "Estar ingresado ya es bastante duro. Que la tele te haga compañía no debería depender de si la puedes pagar o no", indica Rosita.

En Catalunya la televisión en los hospitales no es gratuita

En el País Valencià o Castilla-La Mancha, por ejemplo, encender la tele ya es gratis desde hace tiempo, pero en otros lugares como Catalunya, donde está ingresada Rosita, todavía no lo es. Desde el Departament de Salut precisaban en su momento que su misión se "ciñe a garantizar la atención sanitaria y el acceso al sistema" a la ciudadanía, de manera que los responsables, los proveedores de televisión, son los propios hospitales. "Sobre la base de sus presupuestos anuales, son los que pueden abordar y mejorar las condiciones de los pacientes no directamente relacionadas con su proceso asistencial", apuntaban.