Los Bombers de la Generalitat han sacado la pirotecnia para protestar contra la gestión de los tóxicos y los acuerdos pendientes, en una manifestación de este viernes en Barcelona. Efectivos del cuerpo han vuelto a salir a las calles para denunciar una situación que consideran límite y, acompañados por el ruido de silbatos, bocinas y mucho material pirotécnico, se han movilizado desde la plaza de Sant Jaume hasta la sede del Departament d'Interior. La marcha ha coincidido con una reunión formal entre los representantes sindicales y los responsables de la conselleria.
En términos generales, reclaman el cumplimiento de los acuerdos laborales firmados para el periodo 2023-2026, y uno de los puntos más críticos es la gestión de los residuos tóxicos a los que se exponen los bomberos durante las tareas de extinción de los incendios. Los sindicatos exigen la aplicación efectiva y urgente de la ley de prevención de riesgos laborales, señalando que actualmente no se garantizan las condiciones sanitarias básicas en los parques. Desde el sindicato IAC-CATAC han calificado de alarmante la falta de medios para descontaminar el material de trabajo: "Llegamos con los trajes al parque atravesando estancias comunes como el comedor o las habitaciones, y acabamos lavando nosotros mismos todo el material cuando este trabajo lo debería hacer una empresa especializada".
El incumplimiento de los pactos laborales
Joan Vidal, de la CGT, se ha expresado en una línea similar, y ha recordado que la plantilla se enfrenta habitualmente a humos altamente tóxicos sin el apoyo necesario. "¡La situación es bastante grave! La última aportación de la administración para hacer frente a este problema fue traernos jabón de manos y unos cepillos", ha denunciado, y ha reiterado que la limpieza y el mantenimiento de los equipos de intervención no pueden recaer sobre los mismos trabajadores, sino que requieren profesionales formados o contratos externos especializados. Daniel Sitjà, de la plataforma Bombers Voluntaris Precaris en Lluita, ha remarcado que todos los miembros del operativo deben disponer de plena cobertura preventiva: "La prevención de riesgos laborales no la podemos tener si no tenemos derechos laborales".
Por otro lado, la movilización ha puesto el foco en el incumplimiento sistemático de los pactos laborales. Los sindicatos piden la recuperación del poder adquisitivo perdido durante años de congelaciones salariales, avanzar de manera decidida hacia una jornada semanal de 35 horas y reforzar de manera estructural el personal técnico y logístico de apoyo. Otro aspecto que genera alarma es el colapso de la formación continuada, con una saturación estructural en la escuela de bomberos que impide actualizar adecuadamente los conocimientos y técnicas de la plantilla a lo largo de toda la vida laboral, agravada por la falta de espacios propios, como campos de prácticas adecuados.
🚒🧑🚒 Bombers de la Generalitat es manifesten a Barcelona per exigir millors condicions laborals i recursos suficients pic.twitter.com/1GB2R8oHks
— ElNacional.cat (@elnacionalcat) September 18, 2026
Un pacto de país sobre los Bombers
Paralelamente, los trabajadores reclaman avanzar hacia una feminización real del cuerpo y dotar a los parques del personal mínimo necesario, dado que actualmente algunas instalaciones tienen que operar con solo tres efectivos de guardia. Desde UGT, el sargento Antonio del Río ha alertado de que el cuerpo trabaja con infraestructuras "obsoletas y debilitadas por años de desinversión", y ha criticado que las decisiones se tomen desde la improvisación: "El esfuerzo por destinar más recursos o material choca muchas veces con la falta de planificación".
Del Río ha pedido un gran pacto de país que culmine con una nueva ley de Bombers capaz de afrontar los retos del futuro. La propuesta plantea la creación de una estructura integral que unifique bajo un mismo mando a los Bombers de la Generalitat, los de Barcelona, Protecció Civil y los servicios de emergencias médicas. Según el portavoz sindical, Catalunya necesita superar un modelo fragmentado en el que el tipo de respuesta a un incidente y las condiciones de los profesionales cambian en función del término municipal donde se produce la emergencia.
