El Ministerio del Interior ha cerrado el cuartel de la Guardia Civil de Amposta para derribar el edificio, en un importante estado de deterioro, y construir uno de nuevo en el mismo emplazamiento. El cierre, que se ha producido esta semana, ha supuesto el realojamiento temporal de los agentes en el cuartel de Sant Carles de la Ràpita así como el traslado provisional del servicio de intervención de armas las dependencias del cuerpo en Tortosa. La previsión es que las obras empiecen los próximos meses.

El alcalde de Amposta, Adam Tomàs, ha explicado a la ACN que propondrán al Gobierno un cambio de terrenos para el nuevo cuartel con el objetivo de recuperar el solar que cedió el Ayuntamiento franquista y redujo la concentración de equipamientos a la zona.

El derribo se podría iniciar antes de que finalice el año, según apuntan fuentes de la administración estatal. Construida al principio de los años 50 del siglo pasado e inaugurada el 18 de abril de 1955, el cuartel presentaba actualmente signos visibles de estado de ruina en varias partes de la estructura edificada.

Los agentes, trasladados por 2 o 3 años

Una vez el Ministerio del Interior ha constatado disponibilidad presupuestaria para materializar el proyecto y descartada la opción de reformas parciales, la directora general de la Guardia Civil emitía una resolución el pasado 16 de marzo anunciando el realojamiento temporal de los efectivos y los servicios para que fuera efectivo este 3 de mayo. El traslado se podría alargar durante un mínimo de dos o tres años durante los cuales se ejecutarían las obras.

El responsable de la Comandancia de Tarragona comunicó al Ayuntamiento de Amposta la decisión de derribar y construir un nuevo cuartel en el municipio en una reunión el mes de noviembre pasado. Aunque la intención inicial era buscar unas dependencias provisionales de titularidad municipal en la ciudad, el alcalde les comunicó que el consistorio no disponía de locales de alquiler pero que existían alternativas al mercado privado.

Una vez hecho efectivo el cierre, el gobierno municipal prevé volver encontrarse en unos días con los responsables de la Guardia Civil para proponerles un traslado de ubicación del equipamiento. Eso permitiría recuperar los terrenos cedidos hace 70 años por el consistorio –que también se hace cargo de la construcción del edificio- en la actual calle de Amèrica, donde se sitúa también el Centro de Salud Mental, el centro de Art lo Pati y el Hospital Comarcal.

En este sentido, Tomàs pondrá sobre la mesa la cesión de una parcela en una zona "residencial" de la ciudad que se adecuaría a las intenciones del cuerpo armado de construir un nuevo cuartel con viviendas integradas. "Igualmente tienen que construir de nuevo: les es igual un lugar que el otro y a nosotros liberar esta zona de masificación de servicios nos iría muy bien", ha cerrado al alcalde.

 

Foto principal: La fachada del cuartel de la Guardia Civil de Amposta / ACN