La Comisión Europea ha retrasado este martes hasta "principios de este año" la creación del panel de expertos que la asesorará sobre las "potenciales" medidas adicionales que puede tomar la Unión Europea para proteger a los menores ante el contenido que ven en las redes sociales. Los Veintisiete llevan meses debatiendo la posibilidad de establecer una edad mínima en la UE para acceder a las redes sociales, una medida que ya han aprobado de manera individual algunos países como Dinamarca, que la ha establecido en los 15 años. En el caso del Estado español, el pleno del Congreso de los Diputados aprobó el pasado septiembre la tramitación del proyecto de Ley orgánica para la protección de los menores de edad en entornos digitales, que propone pasar de los 14 a los 16 años la edad mínima para registrarse en estas plataformas. También incluye nuevos tipos delictivos para castigar más el uso de imágenes de menores o la creación parcial de su cuerpo con inteligencia artificial. Y es que los delitos de acoso a menores en las redes sociales no para de crecer, según las estadísticas de la Fiscalía General del Estado.

En concreto, el pasado mes de septiembre, durante su discurso sobre el Estado de la Unión, la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, prometió que nombraría a este grupo de asesores antes de que acabara el año 2025, pero el portavoz de política digital de la Comisión, Thomas Regnier, ha evitado detallar este martes un calendario "específico" sobre su puesta en marcha y se ha limitado a decir que ocurrirá "a principios de este año", según informa la agencia Efe. En su discurso, Von der Leyen aseguró que la Comisión sigue de cerca el veto que ha impuesto Australia a los menores de 16 años para acceder a las redes sociales, en un debate que se ha incrementado tras los contenidos de la inteligencia artificial de X, Grok, negando el Holocausto o mostrando imágenes de niños y mujeres desnudas, ha reconocido el portavoz.

Programa piloto en el Estado español

En este contexto, España y Dinamarca, junto a Francia, Italia y Grecia, participan en un programa piloto con la Comisión Europea para la puesta en marcha de una aplicación móvil que permitirá a las plataformas digitales y a las páginas web verificar la edad de los usuarios, garantizando al mismo tiempo su privacidad. Se trata de una 'app' que Bruselas ha impulsado en el marco de la ley de servicios digitales (DSA), que obliga a las tecnológicas a eliminar el contenido ilegal en internet y a prestar una especial atención a la protección de los menores.

La herramienta permitirá verificar con exactitud si los internautas han alcanzado la edad mínima que establezca la ley para abrirse una cuenta en las redes sociales o acceder a contenidos para adultos, pero su uso no será obligatorio, por lo que cada empresa podrá decidir si la utiliza o no para comprobar los años de los usuarios. Además de usar esta aplicación, el Ejecutivo comunitario también anima a las tecnológicas a que las cuentas que se abran los menores en las redes sociales sean privadas por defecto, para que solo puedan interactuar con las personas que acepten previamente, o a que las notificaciones también estén desactivadas de antemano.

Son medidas que buscan limitar "las consecuencias negativas de algunos aspectos de las redes sociales", según ha afirmado Regnier, que ha insistido en que Bruselas no cierra la puerta a considerar otras acciones.