Después de un virulento temporal que ha afectado el sur de Catalunya y que ha dejado sótanos inundados, calles pendientes de limpieza y abundantes desperfectos, los pueblos del Montsià continúan con las tareas de limpieza y reparación mientras vuelve la normalidad. Para hacer frente a un gasto en reparaciones que consideran "ingente", los alcaldes del Montsià piden al Gobierno que adelanten con carácter urgente las ayudas económicas. Los alcaldes lamentan la "asiduidad" reciente de unos fenómenos que antes se producían puntualmente, en intervalos de décadas, y que, explican, han dejado las arcas municipales sacudidas y tensadas.

En Alcanar, el alcalde Joan Roig ha reclamado que los recursos tienen que dejar de abocarse a reparaciones "reactivas" cuando ha pasado un desastre y que hay que empezar a priorizar "acciones preventivas". Roig ha señalado que, después de las inundaciones de 2018 y 2021, el Estado ha otorgado a Alcanar ayudas de más de 5 millones de euros, 4 millones en 2018, que, dicen, no se cobraron todos, y 1,5 millones para los desperfectos de hace dos años, y que si estos recursos se hubieran podido destinar a medidas preventivas, se habría reducido "sustancialmente el impacto de los aguaceros de este año". Como ejemplo, ha apuntado que se habría podido expropiar algún chalet" de las urbanizaciones donde pasan los barrancos, así como terrenos de la sierra del Montsià "para garantizar el paso del agua", o "hacer bases de laminación". "Esta es la paradoja de lo que está pasando", ha cuestionado al alcalde. "No estamos enfocados al problema como deberíamos", ha añadido.

Arcas municipales en "colapso"

El gasto al cual han tenido que hacer frente estos ayuntamientos a causa de estos aguaceros violentos ha desestabilizado las cuentas municipales. En Alcanar, el alcalde habla de "colapso económico" después de hacer frente a "dos catástrofes naturales" y de un tercer episodio que supone reparar de nuevo el 80% de la red de caminos municipales, boquetes, afectaciones urbanísticas y otros desperfectos. Por este motivo, aprovechando la visita del delegado del Gobierno, Carlos Prieto, este martes, se le propuso "una nueva fórmula" de cobro de las subvenciones. Se trata "de un anticipo", un adelanto del dinero "directo y rápido", para "invertir el proceso" y que no sean los ayuntamientos quienes paguen de antemano las obras de emergencia mientras esperan los recursos de las ayudas supramunicipales. "Proponemos que nos den el dinero para poder hacer las obras de arreglo y justificarlas. Si hay algún municipio que no puede justificar correctamente el dinero, pues que lo vuelva", ha ejemplarizado Roig.

Problemas "absurdos" para recibir ayudas

La propuesta tiene el apoyo de otros municipios como Santa Bàrbara, donde el coste de los desperfectos también será elevado. El alcalde Antonio Ollés ha subrayado las complicaciones del procedimiento cuando se declara zona afectada por emergencia de Protección Civil. "Nos complicamos nosotros porque Madrid hace la cuantificación, envía el dinero a la Generalitat —que tiene las competencias transferidas— y entonces tienes que volver a pedir lo mismo que ya has explicado a Madrid, pero resulta que la convocatoria de la Generalitat era mucho más exigente, y entraban muchas menos cosas, por ejemplo, los caminos de tierra...", ha lamentado.

El alcalde ha celebrado el compromiso del Govern de ser "más suaves" con los requisitos y confía en que no se repetirán estos problemas, que ha calificado "de un poco absurdos". "Que una vez tienes el dinero destinado, no lo puedas aprovechar y vuelva a Madrid, eso ya es lo más triste de todo, como pasó con una parte de las ayudas de 2018", ha apuntado.

Según ha explicado el alcalde de Alcanar, el decreto del Consejo de Ministros podría llegar en pocos días y la delegación catalana del Estado consideró la propuesta del adelanto porque puede ser "relativamente fácil" incluirla y hacer llegar "muy rápido" los recursos hacia los municipios afectados. "Es una modificación sustancial, pero fácil de hacer porque al final son unas bases y un convenio entre el Ministerio y la Generalitat y, por lo tanto, se puede introducir sin ningún problema", ha defendido Joan Roig.

Cuantificación de daños

Tanto en Alcanar como en Santa Bàrbara, después de priorizar las actuaciones para recuperar la entrada en los domicilios particulares más afectados, comprobar posibles afectaciones estructurales, detectar boquetes, recoger materiales destrozados, o limpiar calles, se trabaja ahora para garantizar el paso en los caminos rurales con intervenciones básicas mientras no disponen de más recursos para hacer "un trabajo más fino de restitución" de las vías agrarias.

Aunque desde el sindicato Unió de Pagesos se confirma que las afectaciones a los cultivos de los cítricos, el arroz o el olivo son escasas, ha habido muchos daños en los caminos, graves regueros en las fincas o incluso árboles acarreados por la fuerza del agua. Tampoco se prevé pérdidas importantes en las salinas donde se reanudó la actividad y el paso de camiones por la barra del Trabucador este martes. Por otra parte, el Ayuntamiento de Santa Bàrbara se hará cargo de hacer la contratación de obra para reparar el gran boquete que el agua dejó, un agujero de un metro de profundidad por unos diez de anchura.