ADIF tiene previsto reabrir parcialmente este jueves el túnel ferroviario de Rubí, en el Vallès Occidental, después de varios días cerrado por las grietas detectadas en la infraestructura. El gestor de infraestructuras ferroviarias ha confirmado a la agencia EFE que los trabajos de revisión y seguridad permitirán recuperar una parte del tráfico, aunque con limitaciones, mientras continúan las actuaciones para garantizar la plena operatividad del túnel.

El corte del túnel ha tenido consecuencias inmediatas sobre el tráfico internacional de mercancías, ya que este punto es clave en la conexión ferroviaria entre Europa y el sur de la península Ibérica. La interrupción ha bloqueado tanto la llegada de mercancías procedentes del norte como las exportaciones catalanas hacia los mercados europeos, afectando de lleno la actividad logística de los puertos de Barcelona y Tarragona.

Impacto directo en la cadena logística

Fuentes del sector han indicado que el bloqueo ha provocado la acumulación de unas 24.000 toneladas de acero en los almacenes de Portbou, en L'Alt Empordà. Se trata, mayoritariamente, de material destinado a la industria automovilística, un sector especialmente sensible a los retrasos en la cadena de suministro. Esta acumulación refleja la dependencia del transporte ferroviario para grandes volúmenes de mercancías y la dificultad de encontrar alternativas inmediatas con la misma capacidad.

Ante la situación, la empresa logística encargada del transporte ha optado por derivar parte de la carga hacia el transporte por carretera. El objetivo es evitar la paralización de centros de trabajo y garantizar el suministro mínimo a las plantas industriales. Aun así, el sector reconoce que los camiones de gran tonelaje no pueden sustituir completamente la capacidad del ferrocarril, ni en volumen ni en eficiencia económica.

Presión sobre las empresas y advertencias institucionales

El conseller de Economía, Miquel Sàmper, ha alertado de que las empresas catalanas sufren una “afectación importante” por la falta de suministros. Según ha explicado, el bloqueo del túnel de Rubí se suma a otras dificultades en puntos clave de la red ferroviaria, como la zona de Gelida, en el Alt Penedès, agravando los problemas de circulación de mercancías.

Desde el tejido empresarial, el presidente de Industria de PIMEC, Josep Soto, ha señalado que, de momento, la situación no ha desembocado en un “caos” logístico ni ha obligado a ninguna empresa a parar completamente su actividad. No obstante, ha advertido que cada día que pasa sin una solución definitiva aumenta el riesgo de que las afectaciones se traduzcan en paradas productivas o pérdidas económicas más graves.

Una reapertura con incertidumbres

La reapertura parcial prevista para hoy es vista como un alivio temporal, pero no como una solución definitiva. Empresas e instituciones reclaman garantías sobre el estado de la infraestructura y un calendario claro para la normalización completa del servicio. El túnel de Rubí es una pieza estratégica del corredor ferroviario catalán, y cualquier interrupción prolongada pone en evidencia la fragilidad de una red clave para la competitividad industrial y exportadora del país

Mientras ADIF avanza en las tareas de reparación y control, el sector logístico e industrial se mantiene en alerta, consciente de que la recuperación total del tráfico será decisiva para evitar un impacto más profundo sobre la economía catalana