Desde este lunes 8 de abril los usuarios de Renfe ya se pueden adquirir de alrededores y regionales para viajar entre el 1 de mayo y el 31 de agosto. Para adquirir el abono, aunque es gratuito, es necesario depositar una fianza de 10 euros en el caso de Rodalies, y de 20 euros para cada servicio de Regionals. El pago con tarjeta permitirá la devolución automática de la fianza, una vez que al final del cuatrimestre se constate que se ha cumplido la condición de haber realizado 16 desplazamientos durante estos cuatro meses. Ahora, se presenta una novedad y es que los abonos recurrentes en los alrededores de Barcelona se venderán con apoyo TSC (tarjeta sin contacto), en lugar de la banda magnética, como se ha hecho hasta el momento.

Con el fin de agilizar la adquisición de los abonos y evitar esperas innecesarias, la adquisición de los abonos es posible a través de la app Cercanías Renfe o, en el caso de los abonos de Media Distancia y Avant, a través de la web www.renfe.com. Para hacerlo, hace falta que el cliente esté registrado previamente. Con respecto a los servicios En el caso de los servicios ferroviarios Avant, que enlazan Figueres Vilafant – Girona y Barcelona, así como la relación Lleida – Campo de Tarragona – Barcelona, el abono no será gratuito, pero se mantiene el descuento del 50%.

Controles contra el uso irregular

Este 2024 Renfe ha intensificado sus esfuerzos por tráfico de impedir que se haga un uso irregular de este tipo de abonos, en especial en los servicios de Media Distancia y Avant. Concretamente, se centran en evitar las reservas fantasmas, aquellas que reservan muchas plazas y finalmente solo viajar en una o en ninguna.

Así pues, para los recorridos de Media Distancia por vía convencional, Renfe ha ampliado a una hora (actualmente es 10 minutos) el tiempo en lo cual una reserva tiene que ser formalizada o, en caso de no viajar, anularse. De esta manera, los usuarios que no vayan a utilizar la plaza reservada con los abonos tendrán que cancelarla con un mínimo de 60 minutos de antelación. En caso de que, al menos en tres ocasiones, no hayan cancelado la plaza con la mencionada antelación, perderán el derecho a adquirir nuevos abonos durante los siguientes 30 días. Previamente, Renfe enviará al viajero, con ocasión de las dos primeras cancelaciones no realizadas con la antelación mínima requerida, sendas comunicaciones al contacto facilitado por este, que le advierta de las posibles consecuencias.