La utilización del óxido nitroso, conocido popularmente como el gas de la risa, como opción o alternativa para aliviar el dolor de las contracciones del parto, es una práctica habitual en algunos países como el Reino Unido, Canadá, Australia o Nueva Zelanda, pero en España y Catalunya no está tan extendida como la epidural. Se utiliza como analgésico inhalado durante el parto, normalmente con una mascarilla o boquilla, mezclado al 50% con oxígeno. Esta mezcla, que también se conoce como Entonox, se comercializa como gas medicinal y es un analgésico de acción rápida y efecto moderado, que se puede usar en diferentes fases del parto. El Hospital d'Olot i Comarcal de la Garrotxa ha incorporado este método como analgésico no invasivo que permite que sea la mujer quien se lo administre ella misma durante las contracciones. Como el efecto se nota antes de un minuto y desaparece cuando se deja de inhalar, permite que la futura madre pueda mantener el control y participar más en el parto, reduciendo los efectos de las contracciones de manera rápida y segura. La utilización del Entonox no elimina del todo las sensaciones del parto, y la mujer que utiliza el óxido nitroso puede tener una conciencia del dolor del parto, pero es un método que no se acumula en el organismo y no comporta efectos significativos sobre el bebé, ya que se elimina rápidamente del cuerpo de la madre.
🤰🏾El Hospital de Olot utiliza un nuevo soporte analgésico para aliviar el dolor durante el parto, el óxido nitroso
— F. Hospital d'Olot (@hospiolot) March 26, 2026
De esta manera el centro amplía las opciones de analgesia no invasiva y favorece un parto más respetuoso y menos medicalizado
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En Catalunya se utiliza en algunos hospitales, pero no en todos, ni de manera uniforme. Entre los hospitales donde se realiza esta práctica encontramos el Hospital del Mar, el Clínic, la Clínica Corachan, el Hospital Germans Trias y ahora también el Hospital d'Olot i Comarcal de la Garrotxa. Aunque la misma paciente puede administrarse el gas a través de una boquilla, siempre debe hacerse bajo la supervisión de profesionales y en la sala de parto. Para garantizar el uso adecuado del sistema, el personal sanitario de sala de partos y de atención del parto del Hospital de Olot ha recibido formación específica sobre la manera de utilizar el gas y sobre las indicaciones y precauciones que hay que tener en cuenta.
Según explica la emisora, la introducción de esta técnica forma parte de la apuesta del equipo de obstetras, matronas y anestesiólogos del Hospital d'Olot i comarcal de la Garrotxa para ofrecer una atención al parto más respetuosa y centrada en las necesidades de las mujeres. Con esta nueva herramienta, el centro amplía el abanico de recursos para favorecer un parto poco intervenido que mantenga, sin embargo, los estándares de seguridad y calidad asistencial.
Beneficios y riesgos
Según la revista de Obstetricia y Salud de la Mujer, la “analgesia del parto con óxido nitroso es segura para la madre, el feto y el recién nacido y puede hacerse segura para los profesionales sanitarios. Es fácil de administrar, no interfiere con la liberación ni la función de la oxitocina endógena y no tiene efectos adversos en la fisiología normal ni en el progreso del parto”. Tal como hemos explicado, además de ser un método para aliviar el dolor del parto que es rápido y de efecto corto, de ser seguro para la madre y el bebé cuando se utiliza en condiciones habituales del parto, y de no interferir mucho en el progreso del parto, tiene la ventaja de que se puede suspender inmediatamente si no acaba de gustar o causa molestias. Suele ser compatible con el parto vaginal y con otras medidas para reducir el dolor. No se ve alterada la liberación de oxitocina, así que no afecta la vigilancia infantil durante el período temprano de la vinculación entre una madre y su bebé. Tampoco afecta la lactancia materna, ni aumenta la necesidad de reanimación neonatal. En general, no se han observado riesgos fetales en su uso obstétrico habitual. En cuanto a los riesgos y efectos secundarios, puede provocar náuseas, mareo, somnolencia o sensación de aturdimiento o de euforia. Si se utiliza durante mucho tiempo, puede provocar presión en el oído medio o distensión abdominal por acumulación de gas.